Es la figura más famosa de las baladas populares inglesas y protagonista de la que lleva su nombre (v. Robin de los bosques). Robin Hood es un bandolero cuyas aventuras en el bosque y cuya excepcional habilidad en el tiro al arco se han perpetuado hasta nuestros días.
Ya desde los principios del siglo XIV existían baladas de Robin Hood, hoy perdidas. Según aquella tradición, Robin era generoso y leal, muy devoto de la Virgen, pero # enemigo de los hipócritas obispos y de los crueles «sheriffs». En versiones ulteriores, sus méritos le valían el favor del rey, pero, incapaz de vivir en la corte, Robin volvía a los bosques, donde la traición de una abadesa ponía fin a sus días. La tradición popular de fines del siglo XVI y de todo el siglo XVII, aun manteniendo residuos de los relatos anteriores, insiste especialmente en infinitas repeticiones de una misma aventura: Robin Hood se encuentra con un carnicero (o alfarero, o campesino, o mercader, según las versiones), le desafía, es vencido por él, pero luego logra reclutar para su banda a su vencedor.
El sentido del bosque y de la caza furtiva (las antiguas leyes normandas preveían la pena de muerte o de ceguera para quien se atreviera a cazar furtivamente el ciervo) se ha perdido; y alrededor del nombre de Robin se agrupan nuevas maravillosas aventuras en las cuales el papel de la caza es cada vez menor; de conformidad con el gusto de la época, Robin Hood adquiere patentes de nobleza y se convierte en conde de Huntingdon y contemporáneo de Ricardo Corazón de León (1157-1199). Sin embargo, no es ni siquiera segura su existencia.
En la novela Ivanhoe (v.) de Walter Scott se da una refundición de la leyenda seiscentista; y ésta, volviendo hacia el pueblo, reaparece con distintas variantes en novelas breves y aun en películas recientes; sin embargo, no ha vuelto a entrar, en sentido estricto, en la tradición popular auténtica. También se le menciona en una especie de cabalgata popular «morris dance», que solía celebrarse hasta el siglo XIX en las fiestas del mes de mayo; su nombre está también muy difundido en la toponimia de la Gran Bretaña.
S. Baldi
