Buddhacarita, Asvaghosa

[La vida de Buddha]. Poema hindú de Asvaghosa (hacia el año 100 d. de C.) en el que se narra la vida de Buddha. Obra de alta poesía aunque dese­chada a causa de su contenido por la críti­ca tradicional bramánica, pertenece a la serie de los «mahákávya» o grandes poe­mas, siendo el más antiguo de ellos y aproximándole mucho, por su edad, al proto­tipo y modelo de los poemas épicoartísticos hindúes representado por el Rámayana (v.). Es más: con el Ramáyana, el Buddhacarita tiene estrechas relaciones cronológicas y de contenido, pues, mientras el poema de Asvaghosa revela, en su conjunto y en su for­ma, el conocimiento — por parte de su autor— del poema de Válmíki, encontramos en éste (un fragmento añadido más moder­no) una descripción de la vida en el gineceo de Rávana, evidentemente imitada de la escena del Buddhacarita, donde se describe la noche memorable en que el príncipe Siddhártha (que después llegará a ser el Buddha) experimenta infinita repugnancia por el goce de los sentidos. El Buddhaca­rita figura también entre las más antiguas obras budistas en sánscrito y es una bio­grafía completa de Buddha desde su naci­miento hasta el completo nirvana (v. Mahdparinibbanasutta) que coincide con su muer­te terrena.

Por desgracia, el poema original en sánscrito no ha llegado entero hasta nosotros: sólo poseemos diecisiete cantos (de los cuales sólo trece son originales) que nos narran las vicisitudes humanas del Ilu­minado, desde su nacimiento hasta las con­versiones de Benarés. Pero del poema com­pleto nos da noticia el peregrino chinoItsing, que vivió en la India del 671 al 695; cuanto él nos dice halla confirmación en la versión china (algo libre) del Buddha- carita, hecha por Dharmaraksa a princi­pios del siglo V, y en la traducción tibetana (más fiel que la china al texto origi­nal), que remonta aproximadamente al 700. Ambas versiones concuerdan al referirse a un poema de veintiocho cantos que abraza­ba toda la vida de Buddha. Hasta en la for­ma mutilada en que nos ha llegado el Buddhacaritoi se revela como una obra poética de positivo mérito; se siente en estos can­tos vibrar el alma del autor, que, ferviente budista y poeta insigne, ha sabido transfun­dir en ellos el gran amor que sentía por el noble y patético tema escogido. La forma se mantiene siempre elevada, sin exceso de or­namentos retóricos, y, según las vibranes, se muestra unas veces delicado y sua­ve y otras veces vivo y gallardo. Entre las escenas más sugestivas se pueden señalar los fatídicos encuentros del príncipe Siddhárta en los jardines reales, la ya recordada es­cena nocturna en el gineceo, después de la cual el príncipe abandona para siempre_ su palacio; y la lucha de Büddha con Mára, rey de los demonios. Trad. italiana de Formichi (Bari, 1912).

M. Vallauri

Brhatsamhitá, Varahámihira

[Gran Compendio]. Es una obra doctrinaria hindú cuyo autor, Varahámihira que vivió en el siglo VI de C. Fue célebre astrónomo y maestro de astro- logia. La Brhatsamhitd, dedicada más espe­cialmente a la astrología, pertenece a la literatura científica; pero por las conexio­nes que la astrología tenía con tantas ma­nifestaciones de la vida pública y privada, esta obra se eleva a la categoría de un texto de carácter enciclopédico, importan­tísimo para la historia de la cultura hindú antigua. La obra Brhatsamhitd está escrita en metro variado y no raramente con neto colorido poético y se divide en 107 capítu­los, los primeros de los cuales tratan de la astrología en general y, en particular, de los presagios que se pueden derivar del curso del Sol, de las fases lunares, de las conjunciones de la Luna con los planetas, de los eclipses y de las distintas constela­ciones. Viene luego una descripción geo­gráfica de la India, a la que siguen ensayos de etnología y cronología en dependencia y desde el punto de vista de la astrología. Otros capítulos tratan de la elección de los lugares a propósito para la construcción de los edificios, para abrir pozos, para la ordenación de jardines y estanques: temas que forman parte de la ciencia de las cons­trucciones y de la arquitectura de la que no faltan en la India tratados especiales al paso que sólo hallamos de ellos noticias espar­cidas en el Kautiliya-arthasdstra (v.). Se concede en él particular importancia a la astrología referida a los seres vivos, la cual permite observar tanto en los hombres como en las mujeres e igualmente, en los anima­les inferiores, signos favorables. Un tema que nuestro texto tiene en común con el Kautiliya-arthasdstra es el de las piedras preciosas, mientras que algunos capítulos acerca de las mujeres y de su vida en el gineceo, hallan evidentes correspondencias, no sólo con aquel texto, sino también con el Kdmasütra (v.) La Brhatsamhitd es una obra profundamente significativa de la li­teratura hindú; en ella el valor intrínseco de la materia tratada no está separado de la elevación poética de la obra. Ha sido traducida en gran parte por H. Kern en Journal of the Asiatic Society of Great Britain and Ireland (1870-1875).

M. Vallauri

Breviloquio, San Buenaventura de Bagnorea

[Breviloqium]. Tratado fi­losófico del franciscano San Buenaventura de Bagnorea (1221/1222-1274) compuesto an­tes de 1257. Esta obra, junto con el Comenta­rio a los cuatro libros de sentencias del cual el Breviloquio es como un resumen, con el Itinerario de la mente hacia Dios (v.) y la Reducción de las artes a la Teología, forma un todo que contiene los elementos de un completo sistema de filosofía escolástica uni­da íntimamente a la teología. Mientras el comentario, compuesto a los veintisiete años comprende más de 4.000 páginas en folio, el Breve discurso comprende cerca de cien­to en 16.°; lo cual demuestra su carácter de. sumario. Y mientras en el Itinerario el autor procede por vía de ascensiones, de las criaturas a su fin supremo, en el Bre­viloquio, con proceso inverso, desciende de Dios, fuente de todas las cosas; y trata en la primera parte de la naturaleza divina, de la divina presciencia, providencia, sapien­cia, etc.; en la segunda, de la creación del mundo de los espíritus, de los cuerpos, del hombre, etc.; en la tercera.de la corrupción introducida por el pecado, original y actual, etc.; en la cuarta, de la Encarnación del Verbo; sus razones, tiempo, circunstan­cias, modos, y de la Pasión de Cristo; en la quinta, de la gracia del Espíritu Santo, de sus géneros, acción, efectos, etc.; en la sexta, de los diferentes sacramentos, su ori­gen, administración, eficacia, etc.; en la séptima, de los «novísimos» del hombre, va­lor de los sufragios por los difuntos, resu­rrección de los cuerpos, fuego infernal y gloria del Paraíso. Esta obra ha sido definida por los teólogos católicos como «el más su­blime compuesto del dogma católico» y, al mismo tiempo, la que, en forma más popu­lar, da una idea de la teología de San Bue­naventura. No tiene carácter polémico ni apologético, sino sólo expositivo, evita las complicaciones escolásticas, adoptando un estilo que quiere ser sencillo, y aunque dogmático, persuasivo. También se mues­tra en ella el espíritu modesto y concilia­dor del autor, que huye de disputas y se adhiere a la opinión común «como la más segura», y que sólo aspira a ser un «pobre compilador»; y en realidad logra ser un equilibrado y ponderado crítico. [Trad. cas­tellana de Fray León Amorós, O. F. M., y otros, en Obras, I (Madrid, 1945)].

G. Pioli

Brahmana

Obras litúrgicas de la an­tigua literatura india. Pertenecen a la lite­ratura védica. Esta se divide en tres estra­tos sucesivos: primero, las colecciones de himnos (v. Sarrihita); después los Bráhmana o comentarios litúrgicos, junto con los Aranyaka (v.) o libros siniestros y los Upanishad (v.) o doctrinas esotéricas y, fi­nalmente, los Sütra (v.) o aforismos mnemotécnicos, en los que se exponen las ciencias subsidiarias de Veda (v.). Los Brdhmana eran muchos. Puede decirse que cada es­cuela védica tenía el suyo, pero se perdie­ron en su mayor parte. Fueron compuestos entre el 800 y el 500 a. de C. Los más an­tiguos que han llegado hasta nosotros son el Pancavimsa y el Taittiriya. Uno de los más recientes y el más importante es el satapathabráhmana (v.) o Brdhmana de los cien caminos.

A. M. Pizzagalli

Bodhicaryav Atára, Sántideva

[Introducción a la vida de la iluminación]. Obra filosófico-religiosa del poeta hindú budista Sántideva, que vivió en el siglo VII de nuestra era. Hijo de rey renunció al trono, y después de haber sido ministro del rey Páücasimha se retiró a un convento donde escribió, además de la Introducción, el siksasamucca- ya [Suma de las doctrinas], manual del bu­dismo del «gran vehículo». La primera obra es la más importante, rica en inspiración religiosa y de elevado valor literario. El poeta comienza celebrando el «bodhicittam», esto es, el pensamiento de la iluminación religiosa, y, describiendo el gozo experi­mentado al alcanzar ésta revelación, se di­rige a los «buddha» rogándoles que ilumi­nen a todas las criaturas, e invitando a los «bodhisattva», esto es, a los destinados a convertirse en «budha» a retardar su en­trada en el nirvana, para la salvación de todos los seres. Los capítulos IV y VIII tratan de los deberes que asumen los «bod­hisattva». Condena la ira, el odio, la pasión como los mayores enemigos del hombre, mientras predica en todos los tonos el amor hacia los enemigos y hacia todos los seres, que deben ser considerados como miembros de un mundo único de vivientes. La obra termina con la exposición de la doctrina de la impermanencia de todo («sünyatá» esto es, vaciedad) según la secta Mádhyamika. Traducción italiana de Giuseppe Tucci publicada bajo el título In cammino verso la luce, dal poema di Sántideva (Tu­rín, 1925).

A. M. Pizzagalli