Catálogo de las Lenguas de las Naciones Conocidas, Lorenzo Hervás y Panduro

Obra del jesuita español Lorenzo Hervás y Panduro (1735- 1809), considerada como la primera tenta­tiva de filología comparada, publicada en el año 1784. Hervás y Panduro dedicó su atención constantemente a los problemas lingüísticos, tras haber estudiado concien­zudamente los más raros y alejados idiomas, no olvidando los idiomas primitivos de Amé­rica. El origen y nacimiento del Catálogo de las lenguas de las naciones conocidas, intento de sistematización racional de los idiomas del mundo, se encuentra en su en­ciclopédica y miscelánea obra Idea del Uni­verso, empezada a publicar en 1778, y cuyo XVII volumen se titula Catálogo de las len­guas conocidas. Pero no es este primer Ca­tálogo el único precedente de la obra que nos ocupa. Debemos consignar además: Ori­gen, formación, mecanismo y armonía de los idiomas, Vocabulario poliglota, con una introducción a más de 150 lenguas, y En­sayo práctico de las lenguas, con estudios también y traducción del Padrenuestro a más de 300 idiomas. Con plan distinto y en algunos aspectos, considerablemente aumen­tado, publicó en Madrid, de 1800 a 1805, el Catálogo de las lenguas de las naciones co­nocidas, cuya estructura es la siguiente: Tomo I: Lenguas y naciones americanas. To­mo II: De las islas de los mares Pacífico e Indiano, Austral y Oriental y del continente de Asia. Tomo III: De las naciones europeas advenedizas y de sus lenguas. Tomo IV: De las europeas primitivas, de sus lenguas ma­trices y dialectos de éstas. Tomo V: Sobre los celtas y vascos.

Catálogo Bibliográfico y Biográfico del Teatro Antiguo Español desde sus Orígenes hasta Mediados del Siglo XVIII, Cayetano Alberto de la Barrera

Libro de eru­dición fundamental en la bibliografía dra­mática, del que fue autor Cayetano Alberto de la Barrera (1815-1872), publicándose en el año 1860, habiendo sido premiado en el concurso de este año de la Biblioteca Na­cional de Madrid. Es un verdadero dicciona­rio de nuestros autores teatrales, consignándose sus biografías junto a la bibliografía de las obras, seguido de un índice de títulos (conforme a los géneros) y completándose la labor de estudio con varios suplementos. En la posición erudita que arranca de los Orí­genes del teatro, de Moratín, se limita a la parte objetiva, siendo aun hoy fundamen­tal para la historia bibliográfica de nuestros dramaturgos de la Edad de Oro, aunque claro está que rectificando las nuevas fechas y datos descubiertos por la investigación actual, desde la fecha en que el libro apa­reció. Representa La Barrera el tipo muy loable de agrupación erudita de datos, an­terior al sentido de animada creación de Menéndez Pelayo.

A. Valbuena Prat

El Castellano en los Clásicos, P. Félix Restrepo, S. I

Texto para la enseñanza del castellano pre­parado por el P. Félix Restrepo, S. I. (na­cido en 1887), con la mira de que los estu­diantes de cursos inferiores y medios ad­quieran el conocimiento del idioma en sus fuentes más puras o «clásicas». Basado en el principio de que la gramática, por sí sola, es insuficiente para aprender el buen mane­jo de la lengua y, además, constituye un estudio que recarga la mente de los niños «con un indigesto aparato de erudición filo­sófica», el autor selecciona trozos en prosa o poesías de la literatura española e hispa­noamericana y los analiza desde diversos puntos de vista — léxico, morfológico y sin­táctico— para deducir de ellos enseñanzas mínimas que proporcionen a los estudiantes un dominio práctico pero reflexivo de su lengua materna.

R. Torres Quintero

Cantos Populares Servios, Vuk Stefanovic Karadzic

[Srpske narodne pjesme]. Gran recopilación de poe­sía popular serbia hecha por Vuk Stefanovic Karadzic (1787-1864), etnógrafo, filólo­go, reformador de la ortografía y de la len­gua serviocroata y personalidad preeminen­te en el renacimiento cultural de los esla­vos del sur. La primera edición de la obra apareció en tres libros, en Leipzig en 1823, y fue seguida a diez años de distancia por un cuarto libro. El mundo cultural europeo, empezando por los románticos alemanes (Grimm, Goethe), curioso por el éxito del canto de la Esposa de Assán Agá (v.), fue unánime en considerar la poesía popular serbia, fielmente recopilada y transcrita por Karadzc, como admirable por su variedad y belleza. Una segunda edición ampliada empezó a aparecer en Viena en 1841, y en 1865, póstumo, apareció el quinto volumen que contenía los cantos heroicos más mo­dernos y los referentes a la guerra de los montenegrinos. Otro material inédito y al­gunos manuscritos encontrados entre sus papeles en Belgrado y en San Petersburgo en la Biblioteca Imperial, fueron editados aparte. Todo fue recogido en la edición na­cional definitiva que apareció en nueve volúmenes, de 1891 a 1902.

Según la última reedición (1936) la obra está dividida así: el primer volumen comprende varios Cantos populares femeninos (v.), el segundo los cantos heroicos («junacke») y épicos más antiguos; el tercero los cantos heroicos de la Edad Media; el cuarto los cantos épicos más modernos y los de la guerra por la li­bertad; el quinto otros cantos femeninos de amor y algunos grupos de cantos nupciales, religiosos, mitológicos e infantiles; el sexto contiene nuevos cantos heroicos más anti­guos y algunos medievales; el séptimo com­pleta los cantos heroicos de la Edad Media; el octavo en cambio, los épicos modernos y el ciclo de las guerras de los .montenegrinos y herzegovinos. El material más rico es evi­dentemente el heroico y épico. Los cantos más antiguos son en versos largos (15-16 sí­labas) separados, cada dos o seis versos, por un estribillo; los más modernos en decasílabos libres y sin rima. El canto épico y heroico es sólo cantado por los hombres con el acompañamiento rítmico y monóto­no de la «gusla», especie de violín con una sola cuerda gruesa de crines de caballo. El tocador de «gusla» o «guslar» es un cantor popular profesional, generalmente ciego, se­gún la tradición homérica; de ahí el nom­bre de «sljepacke pjesme» (o cantos de los ciegos), dado a la épica popular. Las muje­res, según costumbre, sólo pueden recitar los cantos épicos. Los principales ciclos de la poesía popular serviocroata son: el Ciclo de Kóssovo (v.), el Ciclo de Marko Kraljevic (v.). y el Ciclo de Ivan Cronojevic (v.).

L. Salvini

Calepino, fray Ambrosio

Título con el cual se suelen aún designar los vocabularios, particular­mente de la lengua latina, a causa del nom­bre de fray Ambrosio, hijo de los condes de Caleppio, en el Bergamasco (hacia 1440- 1510), que publicó en 1502 el primer Diccio­nario [Dictionarium] escolar de dicha len­gua. En esa obra, todavía ruda y empírica, explicaba a los menos doctos los vocablos latinos traducidos al italiano; por ello la obra fue muy pronto difundida en varias ediciones a lo largo de todo el XVI y más tarde en ediciones en once idiomas. Su im­portancia radica en haber puesto por pri­mera vez en manos de todos el gran tesoro de la lengua madre de la civilización mo­derna, indicando con aproximada precisión el valor léxico de cada vocablo; de ese modo la cultura, ni que sea en forma di­vulgadora, no es ya refinado conocimiento de humanistas y de religiosos educados en los cenobios, sino que abre sus puertas a cuantos quieren con método y disciplina escolástica aprender palabras y construccio­nes de los clásicos latinos. Imitado amplia­mente incluso por extranjeros, este Dicciona­rio ha demostrado ser un buen instrumento de la ciencia; y hasta los inicios de los nuevos conocimientos filológicos de la edad moderna conservó su puesto, especialmente por la refundición del latinista paduano Iacopo Facciolati (1682-1769), publicada en 1772. Aunque ampliamente superado por los trabajos filológicos de los franceses Étienne y del italiano Forcellini, este primer voca­bulario conservó su carácter de primera vulgarización escolar, incluso en el nombre de «calepino».

C. Cordié