[De diversitate jortunae et philosophiae consolatione]. Famosísima elegía latina, escrita en 1193 en dísticos por el toscano Arrigo da Settimello (que vivió entre los siglos XII y XIII).
Siguiendo el ejemplo de la célebre Consolación de la Filosofía (v.) de Boecio, que inició toda una corriente literaria, finge el autor que aparecen ante él la Fortuna, a la que acusa de perseguirle, y la Filosofía, que le consuela para soportar virilmente el mal. Aunque parece inspirarse en algunos casos de su propia vida (perseguido como párroco por su propio obispo, hubo de buscar protección en otra autoridad), el escrito no está falto de humanidad ni de finura psicológica al trazar contratiempos y esperanzas con gran viveza de sentimiento.
El poemita se hizo en seguida popular en las escuelas de su tiempo y fue comentado muchas veces. En el siglo XIV dos desconocidos lo tradujeron en sendas versiones vulgares, bastante límpidas y ágiles con el título de Arrighetto (tan popular se había hecho la historia del «pobre Arrigo»), del mismo modo que en una traducción en lengua vulgar, la Consolación de la Filosofía se llamó, por el mismo tiempo, El Boecio. En una y otra obras, la filosofía de los antiguo:» griegos, acercándose al Cristianismo, se convirtió en resignación, simple elemento negativo; aunque también, según la propia concepción de la escolástica, la resignación sea la meta extrema que, en la historia, el hombre ha podido alcanzar con sus fuerzas, la necesaria introducción del espíritu para acoger la revelación superior.
C. Cordié

