Contribuciones de Brema

[Bremer beitragt]. Revista fundada en Leipzig en 1748, más conocida con este título que con el otro «Beitráge zum Vergnügen des Verstandes und Witzes» [«Contribuciones a la diversión del intelecto y del espíritu»], que llevaba al publicarse. Salió en oposición a la de Gottsched; «Belustigungen des Verstandes und Witzes» [«Deleites del intelecto y del espíritu»], obra de un grupo de inte­lectuales, que tras colaborar un tiempo se separaron. Trataba de llevar la poesía a un terreno ligero, moralizante y amable, para que fuese útil y placentera. Los colabora­dores más significados fueron: Gleim, que dio rienda suelta a sus canciones anacreón­ticas (v. Canciones jocosas); Gellert, que imprimió el carácter moralizante (v. Fá­bulas y cuentos), y Klopstock, que en ella publicó parte de su Mesiada (v.); pero también los menores contribuyeron a la creación de un género que se podría llamar «gracioso», representado sobre todo por los delicados y artificiosos idilios pastoriles que Goethe parangona, en literatura, a las estatuitas graciosas y sonrientes que por en­tonces salían de las manufacturas sajonas de porcelana.

El espíritu que, entre las re­vistas moralizadoras más significativas de la época, anima la revista, trata de imitar la gracia y los imponderables que permiten decir a los franceses cosas graves en tono fácil y ligero. Esto va contra la estética de Gottsched, de normas y reglas rígidas, sin dejar ni un resquicio a la fantasía ni a la diversión. En 1748, cesó la revista, que ade­más del mérito de renovar el aire que se había hecho tan denso bajo la dictadura de Gottsched, tuvo también el de valorizar, mediante traducciones, la literatura ingle­sa, haciendo notar, gracias a Bodmer, que había publicado ya en 1740 su Tratado crí­tico sobre lo maravilloso y sus relaciones con lo verosímil (v.), que esta literatura era más afín que la francesa al espíritu alemán. Valorización que, más tarde, al flo­recer el Romanticismo, tendrá grandísima importancia.

H. F. Ajroldi

La Controversia Marprelate, Martin Marprelate

[Marprelate Controversy]. Con este título se conocen una serie de tratados, o mejor, de libelos, publicados en Inglaterra entre 1558 y 1593, durante la controversia entre puritanos, calvinistas y anglicanos, que se hizo particularmente violenta cuando el obispo de Canterbury, John Whitgift, para contener la propaganda puritana, prohibió la impresión de algunos libros o libelos sin autorización previa, obligando así a los di­sidentes a servirse de tipografías clandesti­nas o ambulantes. Su autor es un cierto Martin Marprelate (Mataprelados), cuya identidad no ha podido ser fijada con se­guridad.

El primer tratado («La epístola» [«The epistle»]) está en su mayor parte for­mado de anécdotas sobre la vida privada de los obispos, sobre todo de los más acer­bos enemigos de los puritanos, y contiene además muchas referencias a los atropellos sufridos por los disidentes. El segundo («El epítome» [«The epitome»]) trata de poner en ridículo una reciente obra apologética del deán John Bridges en defensa de su causa episcopal, y reproduce de ella satíri­camente varios trozos. Las «Conclusiones sustanciales y metafísicas» [«Minerall conclusions, etc.»] exponen argumentos y opi­niones completamente burlescos, cada uno de los cuales es sostenido como cierto por un dignatario eclesiástico nombrado su de­fensor y casi todos proceden de la «Admo­nición al pueblo inglés» [«Admonition to the English People»] del obispo de Winches­ter, Thomas Cooper. Contra Th. Cooper va dirigido precisamente el libelo siguien­te «¿Hay trabajo para el tonelero?» [«Has any worke for Cooper?»], grito familiar en aquellos tiempos por las calles de Londres, en el que Martin construyó con el nombre del obispo (Cooper = tonelero) muchos jue­gos de palabras, creando una atmósfera de barricas y barriles; pero tras las bromas, halló una seria refutación de la defensa hecha por Cooper a favor de la autoridad civil de los obispos.

El sexto tratado («Mar­tín Júnior o Tesis Martinianas» [«Martin Júnior o Theses Martinianae» ]) ofrece un cambio de método, porque en él tiende me­nos el autor a la comicidad que a la forma literaria: contiene un discurso de Martín y 110 tesis contra los obispos, precedidas de una breve epístola de Martín Júnior y ter­minada con un epílogo en el que se anun­cia que el viejo Martín ha desaparecido, y el manuscrito de la obra lo ha encontrado su hijo bajo unas malezas. El último («La protesta» [«The protestation»]), en el que la nota cómica apenas se advierte, desafía a los obispos a una discusión pública sobre los puntos controvertidos; y Martin se de­clara pronto a descender al campo a de­fender su propia fe, aun a costa de la vida. La importancia de los libelos martinianos, consiste sobre todo en su estilo satírico, que fluye con fascinante espontaneidad, todos sus argumentos se sostienen con la máxima vivacidad, reavivados por juegos de pala­bras, invectivas, referencias de actualidad; el libro parece anticiparse al Cuento del to­nel (v.) de Swift.

A. P. Marchesini

Las Controversias, Anneo Séneca el Viejo

[Controversias]. Son diez libros de retórica, a los que va añadido el libro de las Suasorias [Suasoria], que Anneo Séneca el Viejo (58-55 a. de C.- 40? d. de C.), compuso alrededor del año 37. Las Suasorias son siete discursos so­bre hechos históricos y leyendas heroicas. Las Controversias desarrollan setenta y cuatro temas, incluyen fragmentos de dis­cursos ajenos y en el prefacio ofrecen per­files de célebres retóricos. Cada libro contie­ne de seis a nueve controversias, cuyo tí­tulo corresponde al tema y a los discursos. Las Controversias particularmente nos han llegado incompletas: faltan los libros III, IV,V, VI y VIII, de los que, no obstante, te­nemos un compendio en las Excerpta o Declamationes del siglo IV. Esta obra senil de Séneca es un retorno sentimental al tiem­po pasado y a los años de la lejana juven­tud. Había sentido predilección por la de­clamación, pero la escuela le había defrau­dado; deploraba la decadente elocuencia y las escuelas de los retóricos, pero la con­troversia, que era la declamación preferida del público, seducía al viejo retórico por el vivo interés y la tensión dramática que ofrece el hombre sometido a la acción ju­dicial. En este género literario, verdadero género «policiaco» de la antigüedad, en el que se proponían causas ficticias, adapta­das a las causas reales sobre una base legal, la controversia de Séneca alcanza el grado artístico de composición literaria por la fan­tasía, por la bella exposición, por el interés y por la sorpresa. Notables son los despun­tes de novela con resabios de la narrativa oriental y asiática.

F. Della Corte

El Contra Uno o Discurso de la Servidumbre Voluntaria, Étienne de la Boétie

[Le contre un, ou Discours de la servitude volontaire]. Discurso de Étienne de la Boétie (1530-1563), com­puesto en 1546 ó en 1548, rehecho según pa­rece en 1550, no comprendido en la edi­ción de las obras del autor preparada por su amigo Montaigne, y publicado en 1576. Es una requisitoria moral y jurídica contra el tirano y, sobre todo, contra los que le sirven. La libertad, institución natural y divina, es el mayor de los bienes y, sin embargo, en contra de la ley del instinto por el que todos los seres desean su propio bien, los hombres demuestran no apreciarla. En efecto, en tanto que los brutos se re­belan ante la servidumbre, los hombres se someten voluntariamente a los tiranos. Asis­timos, así, al triste espectáculo de millones de seres inteligentes que, aun siendo infi­nitamente más fuertes que un solo déspota, se hacen cómplices de él, y le ofrecen su poder, su brazo, su vida, como instrumen­tos de vejación y de expoliación.

Este he­cho paradójico se explica, sin embargo, por la fuerza de la costumbre que ha pervertido a la naturaleza, haciendo así que los hom­bres no se acuerden de su dignidad. El me­canismo secreto sobre el que se apoya la fuerza del tirano es la ayuda de pocos cóm­plices interesados, sostenidos, a su vez, por sus propios sostenedores. Pero estos sostene­dores de los tiranos se equivocan en sus cálculos: la historia está llena de ejemplos que demuestran la ingratitud de los tiranos para con sus instrumentos, contra los cuales, por otra parte, en el momento oportuno, se desfoga el odio de los oprimidos con mayor acritud. El escrito, nutrido de es­píritu y de recuerdos clásicos, más que de experiencias de hechos contemporáneos, no hace una distinción neta entre poder legíti­mo e ilegítimo, ni habla de remedios para mejorar la realidad, sosteniéndose a dis­tancia de las polémicas de su tiempo. El Contra uno es un arma polémica en manos de los protestantes y republicanos.

E. C. Valla

Una declamación clásica y una obra maes­tra de segundo curso de retórica. (Sainte-Beuve)

Contra Valente y Ursacio, San Hilario de Poitiers

[Adversus Valentem et Ursacium libri tres]. Obra polémico histórica de San Hilario de Poitiers (principio del siglo IV) de la cual, en 1598, fueron publicados importantes frag­mentos (Fragmenta ex opere historico). Valente y Ursacio eran los jefes del movi­miento arriano en Occidente: contra ellos estaba dirigida de una manera particular esta obra, que es el documento más impor­tante de la actividad intensa que San Hila­rio dedicó a la lucha contra el arrianismo. Los fragmentos que la componen, en total quince, nos han llegado en dos partes dis­tintas, y si bien la primera de las dos es anónima, las características de contenido y estilo no dejan dudas sobre su autenti­cidad.

La obra fue compuesta hacia el 356 y consta de una serie de documentos unidos por comentarios y explicaciones, escogidos, como el mismo autor declara en la intro­ducción, de manera que constituyan una historia de la herejía arriana. A la colec­ción se le añadieron otros dos fragmentos que han llegado hasta nosotros con el falso título de Libro primero a Constancio, lo cual se refiere a la carta del Concilio de Sardica a Constancio (343-44) y la narra­ción correspondiente. Esta obra pone de relieve las dotes de historiador de San Hi­lario y tiene una gran importancia, espe­cialmente como fuente para el conocimiento de la historia eclesiástica, ya que nos ha legado documentos directos, casi todos seguramente auténticos, de la gran lucha contra la difusión de la herejía arriana.

E. Pasini