Historia Varia, Claudio Eliano de Preneste

Recopilación erudita de Claudio Eliano de Preneste (siglo II d. de C.). La obra, escrita en griego, nos ha llegado dividida en 14 li­bros, y conserva el texto original hasta el capítulo 12.° del libro tercero; de aquí en adelante está en forma de compendio. En una larga serie de capítulos, dispuestos sin ningún orden sistemático, el autor refiere las noticias que le han interesado en sus lec­turas, citando a menudo las fuentes y dándonos preciosos datos para el conocimiento de las obras clásicas perdidas o poco cono­cidas. A este valor filológico se puede añadir el de la curiosidad: Eliano, en efecto, secundando los gustos de la cultura contem­poránea, sale aquí a la busca, como en la Naturaleza de los animales (v.), no de lo que tiene un valor real histórico o científico, sino de cuanto puede interesar, divertir y sobre todo admirar al lector por su carácter curioso o extraordinario. Es imposible resu­mir el contenido de la obra, desmenuzado como un puñado de curiosidades disemina­das, recogidas en la mitología, en la historia, en las ciencias naturales, en las tradicio­nes populares. Allí se explica, por ejem­plo, cómo un león enfermo no tiene otro remedio, para curar, que comerse un mono; se cuenta cómo Sócrates bebe la cicuta; se habla de la lucha de Heracles (v.) y Le- preo, de las costumbres de los persas, de los banquetes suntuosos, de las riñas de gallos, de los amores de los espartanos, de la vio­lencia de los bizantinos, y así sucesivamente. La mezcla de doctrina y de ingenuidad, de espíritu religioso y de superstición, de moralismo y retórica, de información y curio­sidad, explica, para quien conozca los gustos de los tiempos, el éxito que alcanzó esta obra, permitiendo que llegase hasta nues­tros días.

A. Brambilla

Historia Veneciana, Paolo Paruta

[Historia Vinitiana]. Obra de Paolo Paruta (1540-1598) publicada póstuma en Venecia en 1605, pero escrita a partir de 1579. Comprende 12 libros y trata de los acontecimientos de la histo­ria veneciana — en estrecha relación con los sucesos italianos y europeos — entre 1513 y 1553 (está, por lo tanto, inacabada, pues Paruta, de haber vivido, habría probable­mente prolongado el relato hasta 1570). Pa­ruta, que había sido encargado oficialmente, en febrero de 1579, por el Consejo de los Diez, de continuar la Historia veneciana [Storia veneta] (v.) de Pietro Bembo, y era, por lo tanto, historiógrafo oficial de la Repú­blica, comenzó a redactar su obra en latín y en esta lengua escribió los cuatro primeros libros, continuándolos luego en italiano. El hecho de haber desempeñado un cargo ofi­cial acentúa, naturalmente, la propensión ya marcada de Paruta — que era también escritor político — a ensalzar la obra de Venecia, de la república «merecidamente… tenida por la más afortunada y bella de cuantas en el mundo haya habido jamás», que es «…una verdadera imagen de perfecto gobierno» (libro I); de ahí proviene la in­evitable tendenciosidad de la narración. Pero por otra parte la experiencia de las cosas políticas, la amplia visión de la historia ve­neciana, que se confunde con la italiana y europea, la seguridad del juicio, la cla­ridad de la narración que va siguiendo su camino sin oropeles literarios, todo ello hace de la Historia veneciana una de las mejores creaciones de la historiografía ita­liana de la segunda mitad del siglo XVI.

F. Chabod

Historia Universal en Narración Seguida, Friedrich Cristoph Schlosser

[Weltgeschichte in zusammenhängender Erzählung], Es la última his­toria universal en el gran estilo del siglo XVIII, escrita por el historiador alemán Friedrich Cristoph Schlosser (1776-1861), entre 1817 y 1841, en cuatro volúmenes, el primero de los cuales abraza la historia an­tigua hasta la destrucción del imperio de Occidente, en una ininterrumpida narración sin análisis y casi sin capítulos, con lengua y formas descuidadas, pero con solidez de contenido y citación de las fuentes; el se­gundo comprende la Edad Media, con la misma profundidad y ciencia de las fuentes; en 1823 el autor ya había publicado, con el material recogido en su larga estancia en Pa­rís, el tercer volumen, al que en 1839-41 si­guió el cuarto, que abraza, en dos secciones, el siglo XIV.

Como complemento de su His­toria Universal añadió más tarde la Historia del siglo XVIII, que se convirtió luego en la Historia de los siglos XVIII y XIX, y más tarde todavía los tres siglos que faltaban, XV, XVI y XVII; siguió una Historia uni­versal del pueblo alemán, en 19 volúmenes, publicada en 1842-57. La humanidad europea se presenta al autor como un gran conjun­to en el que reina una minoría egoísta que, atendiendo sólo a sus propias ventajas, man­tiene o cambia instituciones sin atender al bien público, sin la menor compasión por la miseria de los oprimidos y sin senti­miento para los derechos naturales y de libertad fundamental de la naturaleza hu­mana, sea ella Corte o nobleza, aristocracia u oclocracia. Su Historia Universal es de este modo un tribunal ante el cual cita, en nombre de un sentimiento democrático — en el sentido del tribunado popular romano de defensa contra el opresor — a todos los que en la vida ordinaria están a salvo de toda sentencia de juez, para dar cuenta no sola­mente de sus acciones, sino también de la pureza de sus intenciones y de la fe en sus propias ideas. Y como quiera que es único juez en medio de una multitud de acusados cuyos defensores y panegiristas levantan la voz, él debe pronunciar a gritos sus acusa­ciones y condenas, sus exhortaciones a la enmienda, para que se salven a sí mismos y a la patria de la ruina que les amenaza.

Y sus palabras son también una amonesta­ción a las generaciones venideras para que no quieran, por codicia de novedad, destruir sacrílegamente las antiguas instituciones y para que siempre hagan preceder a la re­forma del mundo su propia purificación, recordando que «el alma de todo progreso es el progreso del alma». Sus métodos crí­ticos no carecieron de defectos; y errores, inclusive de hecho, no faltan en sus obras, que carecen de unidad y rebosan de repe­ticiones. Sin embargo, tuvo el mérito de in­troducir por vez primera la historia de las letras y de las ciencias en la historia polí­tica, de la que en cambio apartó la historia social y económica. El primer volumen de la Historia Universal empieza con la cita de Isaías: «Toda la carne es heno y todo su resplandor es parecido a la flor del heno que se marchita; se secó el heno y su flor cayó; pero la palabra de Dios permanece eternamente».

G. Pioli

Historia Universal de la Literatura, Angelo De Gubernatis

[Storia universale della letteratura]. Obra de Angelo De Gubernatis (1840-1913), publicada en 18 vo­lúmenes y 23 libros en 1883 y 1885. Es un poderoso esfuerzo de vulgarización de ins­piración eminentemente romántica, y es la coronación de una multiforme actividad de publicista, muy poco disciplinada, en ensa­yos críticos y en obras históricas. El autor recoge todos los testimonios poéticos de los diversos pueblos, desde los antiguos hasta sus contemporáneos, y los funde en varias secciones, según los géneros literarios: de este modo puede hacer la historia de cada género, seguido a veces de su florilegio co­rrespondiente, en las mejores traducciones italianas. Si bien la discusión de las diver­sas cuestiones literarias, como la relativa al teatro dramático o a la poesía lírica, puede parecer más una tentativa de historia que de nueva valoración crítica, los materiales recogidos son verdaderamente ingentes y testimonian una pasión literaria de primer orden. Uno de los volúmenes más frescos y ligeros es el de la poesía lírica, en el que, bajo la división práctica de poesía po­pular y poesía culta, se presentan, acaso por primera vez en Italia, cantos védicos, talmúdicos, gangéticos, zéndicos, bohemios, rutenos, escandinavos, polacos, serbios, hún­garos, yugoslavos, japoneses, chinos, etc.

En el repertorio de De Gubernatis resalta un sincero amor a la poesía, aunque a veces se diluya en un propósito antològico exce­sivamente poco guiado por las premisas his­tóricas y metodológicas de los volúmenes que sirven de prólogo; pero la obra, en con­junto, testimonia tal fe en la belleza y en las manifestaciones de la poesía, que es eterna e incorruptible a pesar de las discor­dancias de los tiempos y de las luchas de los pueblos, que su tentativa sistemática no puede echarse en olvido. Todavía hoy, aun después de la nueva Historia universal de la Literatura de Giacomo Prampolini (n. 1880), publicada en Turín en 1933-37, la ingenua entrega de De Gubernatis a las vo­ces del pasado se nos aparece rica en una insustituible experiencia que no había sido posible hasta los últimos años del siglo XIX, gracias a los estudios de una Italia que había alcanzado su unidad y que se prepa­raba a mayores empresas dentro del marco europeo.

C. Cordié

Historia Universal en Monografías, Wilhelm Oncken

[Allgemeine Geschichte in Einzeldarstellungen]. Obra de historia política com­puesta por una sociedad de unos treinta colaboradores alemanes y dirigida por Wilhelm Oncken (1838-1905), publicada en Ber­lín en una edición de cuarenta y cinco vo­lúmenes en el período de 1878-1894.

La obra está dividida en cuatro grandes secciones, correspondientes a la época antigua, medie­val, moderna y contemporánea, y fue reali­zada con novedad de propósito y de espí­ritu — el del liberalismo federalista unitario alemán fundado sobre bases constitucio­nales— por colaboradores sabiamente esco­gidos por su respectiva especialización. La Edad Antigua se divide según los distintos pueblos; la Edad Media en épocas, por pa­recer esta división más de acuerdo con el armonioso desarrollo de la civilización. Son importantes las ilustraciones, muy nume­rosas, entre ellas una colección rara de re­tratos de personajes ilustres de la Edad Moderna y Contemporánea, facsímiles de antiguos manuscritos y documentos, etc.

En la sección «Historia de la Antigüedad», seña­lamos los dos volúmenes de Oscar Holtzmann sobre la «Historia del pueblo de Israel» y los de «Historia de Grecia y de Roma» de G. F. Hertzberg; entre las diez monogra­fías en diecisiete volúmenes de «Historia de la Edad Media», señalamos la de Félix Dahn: «Historia de los orígenes de los pueblos ger­mánicos y románicos», en cinco volúmenes, y «Renacimieno y Humanismo en Italia y Ale­mania», de Ludwig Geiger; en la sección «Historia Moderna», la «Historia de la Re­forma en alemania», de Friedrich von Bezold, y «La Europa occidental en la época de Felipe II, Isabel y Enrique IV», de Martin Philippson; en la sección «Historia contem­poránea», la «Época de la Revolución, del Imperio y de las guerras de la Independen­cia» (1789-1815), en dos volúmenes», de Wil­helm Oncken, que también escribió «La época del Emperador Guillermo I», en dos volú­menes. La Historia universal está concebida especialmente desde el punto de vista ale­mán y de los reflejos de los acontecimientos sobre la historia de la raza y de las naciones germánicas. [Trad. española en cuarenta y seis volúmenes, editada por Montaner y Si­món, con un discurso preliminar por Rafael Altamira (Barcelona, 1929)].

G. Pioli