Obra de Rufino Blanco Fombona (1874-1944), el más prolífico de los escritores venezolanos del modernismo. Lo diferencia de otros de sus compañeros de generación el espíritu violento, polémico y sarcástico que a veces predomina sobre la serenidad del arte. Fue uno de los iniciadores del llamado cuento criollista en la literatura venezolana. Este tipo de narración, aunque se inspiraba en su técnica, en los narradores europeos como Maupassant, describe escenas y personajes autóctonos. Las novelas de Blanco Fombona, entre las cuales las más nombradas son El hombre de hierro (v.) y El hombre de oro (1905), aluden más especialmente a la vida urbana de Venezuela y especialmente de la ciudad de Caracas, en los años de dictadura de Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez. La sátira política y el gusto casi morboso de pintar personajes vencidos o serviles — casi caricaturescos — hacen también de estas novelas obras polémicas. El panfletista político a veces absorbe al artista. Sin embargo, son la expresión de uno de los temperamentos más fogosos y originales de la literatura modernista en Venezuela, cuya obra se multiplica en las más variadas direcciones: los estudios históricos, el libro de memorias, el ensayo, la poesía y el libelo político.
A. Lameda
