Poema anglosajón en 731 versos, contenido en el Codex Exoniensis y compuesto por Cynewulf (siglos VIII-IX). Narra la vida y el martirio de Santa Juliana, hija de Africanus, que vivió en los tiempos del emperador Maximiano, perseguidor de los cristianos. Un príncipe, Heliseus, se enamora de la bellísima muchacha y quiere casarse con ella, pero pretende que ella abandone la religión de Cristo, de la que es un feroz enemigo. Africanus promete que obligará a su hija a renegar de su fe, pero no -lo consigue ni con amenazas ni con torturas. También el demonio intenta doblegarla, presentándose en su cárcel bajo forma de ángel; mas ella resiste a toda tentación y lo hace su prisionero. Heliseus, exasperado, la manda someter nuevamente a tortura, y al ver la inutilidad de sus esfuerzos ordena que sea degollada; él mismo paga en seguida las consecuencias de su crimen, muriendo ahogado en el mar. El argumento deriva de un texto hagiográfico latino muy parecido a los Acta sanctorum, 16 de febrero (v. Actas de los Santos). El manuscrito lleva en los versos 704-711 el nombre de Cynewulf en caracteres rúnicos, que tienen el sencillo valor de letras, sin significado. La importancia mayor de la obra consiste en la dramática vivacidad de los diálogos y en el espíritu místico que en este autor modera el desesperado sentido de lo trágico propio del carácter nórdico, con la dulzura nacida de la esperanza y con la gracia elegante y límpida de las imágenes, característica de las obras místicas de edad posterior.
G. Lupi
