[Lezioni sulla teoria geométrica delle equazioni e delle funzioni algebriche]. Obra del matemático italiano Federigo Enriques (1871- 1946), escrita en colaboración con Oscar Chisini (n. 1883) publicada en Bolonia en cuatro volúmenes (1915, 1918, 1924, 1933).
El título de esta obra induce a creer que se trata de una contribución al álgebra; en realidad su principal objeto consiste en exponer metódicamente, en su conjunto, todo cuanto constituye la actual teoría de las curvas planas, sin excluir alguna incursión por la geometría del espacio; se advierte en esta obra una manifestación de la creencia ya general sobre la oportunidad de borrar la línea de separación entre las dos ramas fundamentales de la matemática, para constituir una disciplina única que debe designarse con el nombre de «teoría de las cantidades continuas». El programa desarrollado abraza toda la geometría concerniente a este respecto; pero no se trata de un volumen de tipo enciclopédico; por estar destinado a la enseñanza de una ciencia fundada en la razón, nada se enuncia en él sin ser demostrado, y aun en los casos en que puede suscitarse la controversia no faltan oportunas discusiones. La amplitud y variedad de la materia hace imposible resumir el contenido de la obra en pocas palabras, por lo que nos vemos obligados, para ser claros, a exponer, aunque de manera compendiada, lo que contienen los seis libros en que está repartida.
En el I, designado con el título de «Introducción», los autores dan a conocer el estrecho vínculo que existe hoy entre álgebra y geometría, gracias al concepto de coordenadas; en efecto, las ecuaciones de una incógnita constituyen la imagen de los grupos de puntos, mientras las de dos representan las curvas planas, o la correspondencia entre los puntos de dos rectas; es obvia la generalización para más variables. De suma importancia es el último capítulo del mismo libro, donde los autores tratan algunas nociones generales y las consecuencias que se derivan de ellas; así se encuentran en él las paradojas del infinito, el concepto de potencia de un conjunto en sus relaciones con la idea de dimensión, la compatibilidad de las ecuaciones de un sistema, finalmente, el principio de Plücker-Clabsch y el cómputo de las constantes. En el II libro se introduce el concepto de «correspondencia» en varios aspectos, concepto que, como es notorio, desde hace casi un siglo es la base de toda la investigación geométrica; en particular los autores se detienen en el caso de la «involución» y sus varios casos particulares.
Un capítulo complementario concierne a la teoría general de las funciones algebraicas y al estudio de éstas por medio de las superficies de Riemann. Para profundizar en el conocimiento de las curvas planas ofrece un medio eficacísimo la teoría de la polaridad expuesta en el libro III. Sirve de guía, ante todo, para las curvas covariantes de una curva plana; se aborda después el estudio de la intersección de dos curvas planas, preliminar indispensable para la investigación de las singularidades superiores de dichas curvas. Seguidamente, los autores se detienen a considerar las cúbicas planas, con particular atención a la configuración constituida por sus puntos de inflexión. El libro se cierra con un capítulo en que se leen consideraciones de realidad y de continuidad concernientes a las curvas en general, con especial atención al método relativo, ampliamente usado por H. Schubert. Las singularidades de las curvas planas tienen tanta y tal importancia para el conocimiento de éstas que los autores continúan estudiándolas en el libro IV, donde este tema es tratado desde tres distintos puntos de vista, esto es: a) mediante los desarrollos en serie (Puiseux); b) sirviéndose de transformaciones cuadráticas; c) mediante el cálculo diferencial. En un último capítulo (que constituye casi una digresión respecto a cuanto precede) son estudiadas las irregularidades de las curvas alabeadas y de las superficies algebraicas.
Con el V libro se entra en el estudio de los entes algebraicos constituidos por un número simplemente infinito de elementos. Se trata de una de las más recientes conquistas de nuestra ciencia; es un tema que va especialmente dirigido y recomendado a los que aspiran a colaborar en un tema que está hoy en pleno desarrollo. La exposición se inicia con el estudio de las series lineales, y los resultados hallan acto seguido aplicación a las curvas planas en relación con las transformaciones cremonianas; se pasa después a la consideración de las transformaciones de que son susceptibles las curvas de un género dado y de la noción de los «módulos». El penúltimo capítulo del mismo libro V tiene por tema las transformaciones de una curva plana en otra, mientras en el último los autores abandonan el plano, dando a conocer la representación analítica de las curvas irregulares y su clasificación. Para desentrañar completamente el estudio de las curvas, el álgebra no es suficiente; es necesario recurrir a las funciones de variable compleja, ya en general, ya en algunos casos especiales; precisamente las funciones elípticas y abelianas son estudiadas en el libro VI, donde están expuestas sus propiedades esenciales, su clasificación y los subsiguientes problemas de inversión.
G. Loria
