Heinrich von Treitschke

Historiador y tratadista político alemán. Nació en Dresde el 15 de septiembre de 1834 y murió en Ber­lín el 28 de abril de 1896. Hijo de un gene­ral sajón, hizo sus estudios de 1851 a 1855 en distintas Universidades alemanas y se doctoró en 1858 con una tesis sobre La cien­cia social. Nombrado profesor en la Uni­versidad de Friburgo de Brisgovia, se dio a conocer al público con un artículo en el que defendía la política prusiana, y en 1866 hubo de abandonar el ducado de Ba­dén. Tomó entonces la dirección de la re­vista berlinesa Anales prusianos. Profesor en Kiel en 1866 y en Heidelberg en 1867, fue llamado por Bismarck a la Universidad de Berlín y, a la muerte de Ranke, fue nom­brado cronista del Estado prusiano.

La obra histórica de Treitschke es inseparable de sus pa­siones políticas: según él, en efecto, el his­toriador no debe ser imparcial. Desde su juventud tomó partido por Prusia y anhe­laba ver la fusión de los diversos principados germánicos en un Estado unitario. Su obra principal, Historia de Alemania en el siglo XIX (1879-94, v.) es a la vez una crítica virulenta del liberalismo de importa­ción francesa y una apología de la dinastía prusiana centralizadora y autoritaria. Sus lecciones La política (1897, v.) fueron hasta 1914 una especie de evangelio para los jó­venes nacionalistas alemanes.

Arte y Antigüedad, Wolfgang Goethe




[Kunst und Alterthum]. Revista artística y literaria fun­dada por Wolfgang Goethe (1749-1832) en 1816 y dirigida por él hasta su muerte. Los primeros fascículos hasta 1818 se titu­lan «Arte y antigüedad en las orillas del Rhin y del Mein» y contienen los ensayos publicados póstumos con el título Sobre el Rhin, el Main y Neckar a los cuales se unió el importantísimo sobre «Arte religio­so-patriótico de los neo-alemanes», donde Meyer, en colaboración con Goethe, discu­te, examinando a cada artista en particular, las tendencias de las nuevas escuelas esté­ticas que reconocen por jefes a Wackenróder y a Friedrich von Schlegel. Niega ahí que el sentimiento patriótico y religioso baste por sí solo para constituir la obra ar­tística fuera de una técnica y norma de be­lleza, sin querer discutir con ello «la ver­dadera y genuina religiosidad, tan confor­me con el espíritu alemán» deseando al mismo tiempo «que una influencia tan dig­na no falte nunca en la nación». Esto sirve para toda la escuela romántica a la que Goethe no obstaculizó nunca en sus mani­festaciones singulares, como lo atestigua la revista, dirigida precisamente a los jóvenes con su amplitud de espíritu que no le per­mitía excluir por idea preconcebida nada de cuanto le ofreciese su tiempo. En 1818 la publicación cambió de título y, adqui­riendo un carácter verdadero de revista, se dividió en dos rúbricas, una dedicada ex­clusivamente a las artes figurativas y la otra a las letras y a la crítica.

En 1820 acogió poesías y escritos varios de Goethe y otros, así como artículos de crítica de li­teraturas extranjeras, entre los cuales el artículo sobre el Conde de Carmagnola (v.). En 1822 publica un resumen de la Ilíada (v.) para defender el punto de vista unitario de Wolff. En 1823 se encuentra la carta de gratitud de Manzoni a Goethe y en 1828 el comentario de Los novios (v.). El último fascículo de 1832 se publicó póstumo por los «Amigos del arte de Weimar». Contiene, además de escritos de Goethe y algunas cartas suyas sobre el epílogo de Fausto (v.), otros artículos en colaboración con Meyer, algunos de éste sobre él y otros de dis­cípulos y amigos como Eckermann, Riemer y Varnhagen. En los últimos años Goethe desistió de la polémica directa, pero el ca­rácter de la revista, incluso en la crítica de los otros colaboradores, siguió siendo esen­cialmente goethiano. En las Conversacio­nes (v.) con Eckermann en los Anales (v.) y en el Epistolario (v.) de Goethe, puede conocerse y seguirse el cuidado con que re­dactó esta revista y la importancia que le atribuyó.

G. Federici Ajroldi

Claudio Tolomei

Nació en Siena en 1492 y murió en Roma en 1555 ó 1557. Afianzóse pronto en el ámbito de las letras con la publicación del poema Laude delle donne bolognesi (1514) y del diálogo De corruptis verbis juris civilis (1516). Desterrado de su ciudad natal, marchó a Roma, donde ingresó en la corte del cardenal Hipólito de Médicis. En 1548 fue nombrado obispo de Corsola. Expulsados de Siena los espa­ñoles (1552), volvió a la patria y desem­peñó elevados cargos. En diciembre del mismo año, en efecto, se le envió como embajador cerca del rey de Francia, quien le confió la sede episcopal de Tolón.

Escri­bió obras de Crítica, Historia y Filología, así como composiciones líricas. En el volumen Versos y reglas de la nueva poesía toscana (1539, v.) dio una serie de normas para la introducción de ciertas innovaciones en la poesía italiana. En el diálogo Polito (1524) se opuso a la reforma ortográfica de Tris- sino, y en el texto del mismo género, titu­lado Cesano (1555), defendió agudamente contra aquél y Castiglione la base toscana del italiano.

G. Righi

Teodoro bar Kônî

Autor sirio de los siglos VIII-IX. Casi nada sabemos acerca de su vida. En 791-792 trabajaba en la com­pilación de su Libro del escolio (v.) y era maestro. El contenido del texto en cuestión permite creer que debió de enseñar en al­guna espuela teológica y poseer una vasta y profunda erudición en el campo de la exégesis del Antiguo y el Nuevo Testamen­tos. Teodoro compuso,además, discursos fúnebres, una historia eclesiástica y varias instruccio­nes ascéticas; sin embargo, nada de esto ha llegado hasta nosotros.

G.Furlani

Teixeira de Pascoaes

Seudónimo de Joa­quina Pereira Teixeira de Vasconcelos, que nació en Amarante Gatão(Portugal) el 2 de noviembre de 1877 y murió en S. João de Gatão el 14 dediciembre de 1952. Fue el jefe del movimiento literario denominado «saudosismo»,que en los primeros años del siglo actual propuso una renovación de la cultura portuguesa en sentido nacional. Hijo de un gran terrateniente que en los últimos años de la monarquía había apoyado política­mente al gobierno de João Franco, graduóse en Leyes en Coimbra, y ejerció durante un decenio la abogacía en Amarante y Oporto. Inició todavía muy joven su actividad lite­raria con la publicación, en 1895, del volumen de poesías Embrides. No obstante, su verdadera revelación poética se produjo en 1898, año en el cual apareció Sempre. Si­guieron Jesús e pan (1903) con matices de un panteísmo franciscano, Vidaetérea (1906), Sombras (1907), en el que se pasa del lirismo objetivo a la introspección, y Marános. Luego, Teixeira de Pascoaes figuró, en Oporto, entre los fundadores de la Renascença Por­tuguesa,que se transformó después en el grupo literario político Seara Nova,defen­sor de una reforma de las costumbres polí­ticas y de los cánones de la literatura. En Arte de ser portugués (1915) y otros textos teóricos habían quedado, mientras tanto, fijados los caracteres del . movimiento de reacción contra el realismo positivista lle­vado a cabo en nombre de la «saudade»(que une al hombre con su pasado mediante el recuerdo y a su futuro con la esperanza) y del cual fue el representante más autori­zado Teixeira de Pascoaes (quien defendió sus ideas en la revista Águia, fundada por él). Aparecieron posteriormente las biografías (con­cebidas como estudios de «almas») de San Pablo, San Jerónimo, San Agustín, Napo­león y Camilo. Su obra poética de mayor aliento es Regreso al Paraíso. Dos años an­tes de su muerte dio a la luzla novela O Empecido.  

L. Stegagno Picchio