[Vorlesungen über Praktische Philosophie]. Obra póstuma de Paul Natorp (1854-1924), el mayor representante, después de Cohén, de la escuela neokantiana de Marburgo, publicada en 1925 en Erlangen. En esta obra, de lectura indudablemente difícil, se desarrolla la última dirección del pensamiento del autor, dominado por una estricta exigencia sistemática, por un lado, y por una tonalidad religioso metafísica, por otro. El neokantismo de Marburgo es la aplicación integral del método trascendental kantiano al descubrimiento de la estructura de la experiencia considerada en su proceso. Si en primer lugar el aspecto teorético de la experiencia es precisamente fundamental, en segundo lugar, tanto en Cohén como en Natorp, la experiencia adquiere preponderancia en todos sus planos y el método transcendental se extiende.
En las Lecciones sobre la filosofía práctica, Natorp quiere ante todo ofrecer un sistema general de las categorías como principios estructurales «del ser en cuanto existencia, esto es, en cuanto deviene, actúa, se realiza, del ser viviente, en suma, y que vive su vida en sentido activo, esto es, de la teoría, de la praxis y de la «poiesis», concebidas en su íntima relación. El fundamento unitario del sistema de las categorías tiene por objeto ilustrar el fundamento unitario de la vida en la trabazón de aquellas tres direcciones». El sistema de las categorías, que aquí no puede ser expuesto en su diferenciación, en su esquema general corresponde a la tensión entre finito y superfinito, entre individual y universal, que constituye la ley fundamental de la dialéctica de la vida considerada aquí en su ilimitada inquietud. Si en la «teoría» esta tensión es puesta en forma general como problema, en la «praxis» su solución se muestra como un deber ser infinito, y en la «poiesis» como vida de la individualidad misma en su interior profundidad. La «praxis» se determina según tres planos: el primero es el de la economicidad, cuyo concepto fundamental es el trabajo, que halla en ella la posibilidad de su libre y fecundo desarrollo; el segundo es el del derecho, cuyo concepto fundamental es el querer, que de su singularidad se eleva a la unidad de un fin ideal; el tercero es el de la educación, cuyo concepto fundamental es la sociedad como principio concreto e individual de actividad libre y económica de los individuos.
La vida espiritual es entendida como proceso infinito que precisamente por su ilimitada dialéctica reposa en el seno de lo eterno: «No hay muerte para la vida, no hay fin que no sea a su vez nuevo principio. El objeto último no está en una perfección definitiva, aunque el querer lo pida. Porque el querer no es toda ni la última realidad. El querer se disuelve en la creación, el destino en una victoriosa superación; el uno y el otro en el acto de la creación eterna. No se puede hablar de ninguna solución de los problemas que signifique la superación de la problemática. Lo incompleto de la creación nos garantiza la unitaria totalidad de lo superfinito. La vida rechaza todo término, toda conclusión. Quien haya comprendido esto no se asustará ante ninguna revolución». Este proceso infinito es el destino espiritual de toda criatura, de toda sociedad, de toda persona. La «praxis» culmina en la educación; en la formación de la persona para su misión humana y su libertad; el grado más alto es la sabiduría filosófica que se halla desligada de todo vínculo con lo finito en cuanto reconoce la esencialidad de la infinita dialéctica de lo vivo; su pleno cumplimiento es la adhesión a ella en la conciencia religiosa.
Porque lo trágico de la naturaleza humana está en esto: «que se cumple en la muerte que libera al hombre de los vínculos terrenales, para la vida más verdadera, en el despertar a la vida de lo Eterno en él». Esta obra de Natorp, cuya eficacia, por muchas razones, ha sido casi nula, es rica en una compleja problemática filosófica, y permanece como testimonio, por un lado, de la conexión entre método trascendental y método dialéctico, y por otro, del renovado paso de la posición crítica kantiana a la metafísica idealista que caracteriza a la filosofía de la segunda y tercera década de este siglo en alemania.
A. Banfi

