Los Fugitivos, Johannes Linnankoski

[Pakolaiset]. Novela del escritor finés Johannes Linnankoski (1869-1913), publicada en 1909. Narra la marcha de una humilde familia a otra pro­vincia a causa de un escándalo familiar: la hija mayor, casada contra su voluntad con un viudo honrado y rico, pero viejo, va a tener un hijo ilegítimo. La revelación pro­duce un efecto terrible sobre el viejo ma­rido, Juha Uutela (v.). Al principio quiere matar a la culpable y a su padre, que le había ocultado el verdadero motivo de aquella huida; pero, después, levantándose de su casi mortal abatimiento, comprende que también él tiene algo de culpa en cuan­to ha sucedido. El tema es corriente, más bien banal; pero es original la manera con que Linnankoski lo ha sabido tratar, la for­ma rigurosa y rápida del análisis psicológi­co, concentrado sobre el drama humano, sin detenerse en adornos particulares. Trad. italiana de E. Nyssóla y G. Ripamonti (Mi­lán, 1936).

T. Tuulio

Fugitiva, Tomaso Grossi

[La fuggitiva]. Narra­ción en octavas de Tomaso Grossi (1790- 1853) en dialecto milanés, publicada en 1815. Isabella, la fugitiva, queriendo obtener el perdón de los suyos, narra a su madre, antes de morir, su aventura. Un coronel del ejército del reino itálico, Luis, desde hacía más de un año la cortejaba sin saberlo su familia; pero la muchacha, aunque correspondía a su amor, siempre había re­chazado sus ofertas de matrimonio, sabien­do que su madre se negaría a emparentar con un militar. Las tropas reciben la orden de salir para Rusia. Durante tres días y tres noches, Isabella se desespera; finalmente, agotada, es presa del sueño, de una aluci­nación. Se levanta y al despertar se encuen­tra en la calle. Quiere regresar a su casa, pero la puerta está cerrada. Entonces, la muchacha, aterrorizada por la idea de te­ner que llamar para que le abran, y atraí­da por el deseo de ver de nuevo a Luis, huye hasta alcanzar a su hermano Pedrín, que también espera salir para Rusia y que pernoctaba aquella noche en Treviglio. Pedrín, dándose cuenta de que es imposible convencer a Isabella para que regrese a casa, la disfraza de soldado y la lleva con­sigo. Después de muchos días de camino, llegan a los confines de Rusia, donde se re­únen los dos regimientos, el de Pedrín y el de Luis, y cuando los dos amigos se abrazan, también Isabella abraza por un instante a su amado.

Los regimientos llegan cerca de Moscú y, durante toda la batalla, Isabella, escondida en un carro, espera an­siosa. Y su espera no acaba tampoco cuan­do ya es de noche y finaliza la batalla, y solamente se oyen los lamentos de los he­ridos. Entonces la muchacha busca por entre los cadáveres y los moribundos, y en un montón de cuerpos encuentra a Pedrín, que ya ha expirado, y a Luis, agonizante, cuya muerte consigue consolar con un beso. Re­cogida por un general, que siente piedad por ella, es conducida de nuevo a su patria, pero al cabo de un año de enfermedad lle­ga al umbral de la muerte y no desea más que el perdón de sus padres. El cuento es uno de los más característicos del roman­ticismo patriótico de Italia. El éxito alcan­zado indujo a Grossi a escribir una versión italiana, que resultó muy inferior al original milanés. [La primera traducción del poema de Grossi publicada en España fue la versión catalana en verso de Juan Cor­tada que lleva por título La noya fugitiva. Romans escrit en dialecte milanés y en octaves reais… y traduit en lo mateix me­tro per Juan Cortada (Barcelona, 1834), traducción que señala un hito importante en la historia del Renacimiento literario cata­lán del siglo XIX. De esta versión catalana procede la traducción castellana de Gui­llermo Monreal (Barcelona, 1840)].

F. Federici

Pocas veces el corazón ha hablado tan completa y sinceramente. (Giusti)

Es la primera expansión del alma, un sencillo bosquejo sin formas ni contornos, pero se descubre en él el carácter del ro­manticismo en su primer arrebato juvenil. (De Sanctis)

La Fuga de Zalán, Mihály Vórósmarty

[Zalán futása]. Poema en hexámetros del poeta húngaro Mihály Vórósmarty (1800-1855), escrito en 1825. Su argumento es la ocupación de la actual Hungría por los húngaros. Buena parte de los personajes son figuras históri­cas, como Árpád, jefe de los magiares, y su adversario Zalán; pero hay también per­sonajes imaginarios, de algunos de los cua­les Las gestas de los húngaros (v.) da solamente los .nombres.

El núcleo del poema lo forman los amores de Ete y Hajna, al­rededor de los cuales se agrupan las acciones guerreras, las descripciones de caracte­res y de ejércitos. No falta en el poema el elemento maravilloso y, aun cuando se des­conoce la antigua mitología magiar, el poeta consigue crearla con afortunadas invencio­nes; su concepción se acerca bastante a la idea religiosa persa, personificando el prin­cipio del bien en el dios de la guerra, Hadur, y el del mal en Armány (insidia). Esta mitología la volveremos a encontrar más tarde en La muerte de Buda (v.) de János Arany. La verdadera importancia del poema en su época se debió al intento de incitar a la acción al apático pueblo magiar, con los recuerdos de su antigua gloria. En 1820, bajo la opresión austríaca y antes de las reformas iniciadas por Széchenyi, era el momento más indicado para una epopeya encaminada a este fin. Así lo comprendió el poeta, pero no el público, y la Fuga de Zalán fue publicada con 88 suscriptores tan sólo. Hoy admiramos todavía la maestría del verso, la riqueza romántica del len­guaje y de las imágenes en la parte lírica y descriptiva. La introducción es uno de los mayores logros de la poesía húngara. Sin embargo, los caracteres no tienen contorno, están demasiado idealizados, son criaturas de una época en la que el ideal es genero­so, pero que todavía se mantienen en un plano de lirismo genérico.

M. Benedek

La Fuga de Teodorico, Heinrieh der Vogler

[Dietrichs Flucht]. Poema corto, en alemán medieval, compuesto aproximadamente en 1280 por Heinrieh der Vogler. Narra la historia de la familia de Teodorico (v.) y de su fuga a la corte de Atila (v.). Dietwart, rey de Roma, casa con Mine; de este matrimonio nace Gigeher, que casa con Amelgart (cuya hija es Siglinden, madre de Sigfrido, v.); de ellos nace, a su vez, Hugdiefrich, que tiene tres hijos: Diether, Dietmar y Ermenrich. Hijo de Dietmar es Dietrich von Bern (v. Teodorico de Verona) que lucha contra su tío Ermenrich y se refugia en la corte de Etzel (v. Atila) rey de los hunos, y casa con su sobrina Herrat; después de derrotar a Ermenrich por primera vez con un ejér­cito que Etzel ha puesto a su disposición, tiene que recomenzar la lucha por la trai­ción de Witege, que ha entregado Raben (Rávena) a su enemigo: y, después de una campaña victoriosa y sangrienta, recon­quista por fin su reino y regresa a la corte de Etzel. De escaso interés poético, sin em­bargo la obra tiene cierta importancia para la reconstrucción de la antigua saga.

M. Pensa

Fuga del Prisionero, Anónimo

[Ecbasis cuiusdam captivi per tropologiam]. Fábula lati­na en hexámetros leoninos compuesta, pro­bablemente en el convento de S. Évre, por un fraile lorenés en 930-940 aproximada­mente. Narra la historia de un becerro que, huyendo de su rebaño, va a parar a la cueva de un lobo, que le cuenta la fábula esópica del zorro que cura al león con la piel del lobo. Entre tanto, el perro y el resto del rebaño, buscando al becerro hui­do, llegan a la cueva del lobo; éste es col­gado de un árbol por un toro, mientras el becerro se salva y vuelve a su rebaño. La fábula es alegórica, ya que con el becerro el autor alude a sí mismo que, habiendo huido del convento por ansia del mundo, vuelve después al mismo, salvado por sus hermanos. La importancia literaria de este breve poema consiste en el hecho de que es el más antiguo ejemplo de fábula de animales de la Edad Media.

M. Pensa