Fundamentos de Astronomía, Friedrich Wilhelm Bessel

[Fun­damenta astronomiae pro anno MDCCLV deducía ex observationibus viri incomparabilis James Bradley in spéculé astronómica, grenovicensi per annos 1750-1762 institutis]. Obra del astrónomo alemán Friedrich Wilhelm Bessel (1784-1846), publicada en Königsberg en 1818. Contiene las famosas ob­servaciones llevadas a cabo por Bradley, desde 1750 hasta 1762, en el observatorio astronómico de Greenwich, gracias a las cuales descubrió la aberración de la luz, es decir, aquella pequeña desviación apa­rente de los astros debida a la combinación de la velocidad de la Tierra en su órbita con la de la luz… Bessel, que Bradley llama­ba «hombre incomparable», puede considerarse como su inmediato continuador y de hecho discutía, reducía y publicaba en estos Fundamenta todas sus observaciones meridianas.

La obra está dividida en trece secciones, en las cuales Bessel trata del instrumento (un cuadrante mural usado por Bradley) y de sus correcciones, del paralaje anual de las estrellas, es decir, de su distancia de la Tierra, que aún no se había conseguido determinar y que Bessel mismo consiguió obtener por primera vez en 1838 con el heliómetro (v. Investigacio­nes astronómicas); además determina la constante de la aberración, da el catálogo de las 3.166 estrellas observadas por Brad­ley y discute los movimientos propios de las estrellas fijas. La obra fue impresa a expensas de suscriptores cuyos nombres fi­guran en el prefacio.

G. Abetti

La Función Potencial y el Potencial, Rudolf Julius Emanuel Clausius

[Die Potentialfunktion und das Potential]. Obra del físico alemán Rudolf Julius Emanuel Clausius (1822-1888), publi­cada en 1864, 4.a ed., 178 págs., en 8.°, Leip­zig, 1885. Fue Poisson (1781-1840) quien, una vez introducida en el magnetismo la noción de potencial, observó que podían aplicarse también en este campo los céle­bres teoremas de Euler, Lagrange y Laplace relativos al potencial («Fonction de la forcé», en «Mém. de l’Institut», 1881, I, pág. 1, y II, pág. 163). Las ideas y las in­vestigaciones de Poisson fueron extendidas a la electrología por obra especialmente de Green (An essay on the application of mech. anal, to the theories of electr. and magn., 1828), de W. Thompson y del matemático G. F. Gauss, al que se debe también una selección racional de las unidades de me­dida,^ y en particular la de la unidad elec­trostática absoluta de masa magnética (v. Fuerza del magnetismo terrestre). Siguieron después muchas otras investigaciones de las que aquí sería demasiado largo seguir las huellas y de las que precisamente for­ma parte la obra de Clausius. Trató en pri­mer término del problema del llamado cua­dro centelleante de Franklin (en realidad, de Smeaton), ya estudiado por Green («Cambridge Trans.», V) y por Murphy (Element. Princ. on the theories of electr 1833, pág. 70). Pero fue solamente Clausius quien resolvió este problema de una manera general y total. Suponiendo igual a c la distancia entre las dos armaduras de aquel condensador, Clausius desarrolla el poten­cial de la armadura 1 sobre sí misma y sobre la 2, según unas potencias de C, y así lleva la función «densidad» a una integral elíptica completa de segundo orden. Tal in­tegral es = 1 para un punto de la periferia de la armadura, de manera que existe la posibilidad de calcular el potencial (v. tam­bién Pogg. Ann., 86, 1852, pág. 161).

U. Forti

La Fundación de Praga, Clemens Brentano

[Die Gründung Prags]. Poema dramático en cin­co actos en yambos rimados de Clemens Brentano (1778-1842), ideado hacia el 1812 como libreto de ópera, refundido por lo menos tres veces y publicado en 1814, co­nocido en los epistolarios de la época con el título de Libussa, del nombre de la pro­tagonista. Fue concebido en la villa de los hermanos Brentano en Bukowan, Bohemia. El prólogo explica cómo una visión condujo al poeta a dedicar el poema a la archidu­quesa Catalina Paulowna, duquesa de Oldenburg. En las notas, el autor aclara luego que sus personajes se mueven en «una épo­ca ideal, que puede ser llamada eslava», época que en realidad es puramente míti­ca; estos personajes de hecho son más alegóricos que humanos, encarnan un mito o una situación mítica empezando por Libus­sa, hija de Krokus y de una ninfa del bos­que.

La trama, complicadísima y confusa, carece de nexo psicológico, queriendo re­presentar simbólicamente el tránsito del caos prehistórico a la claridad histórica, que tiene lugar en el preciso momento de la fundación de Praga. El personaje Zwratka, la bruja, representa el principio del mal, la magia, la superstición pagana que va a perecer, tiene en todo el poema un papel de contraposición a Libussa, que va hacia la luz nueva. Wlasta, hija de Zwratka, sos­tiene el antiguo matriarcado que rige el mundo caótico de la prehistoria, e incluso en su amor por Primislao, que la dejará para cumplir su alta misión, conserva este carácter de virago. Pero su figura se man­tiene imprecisa, porque tenía que ser desarrollada en un segundo poema que debía tratar de la guerra de las amazonas. En cambio, se pone en primer término la de Primislao, que en el último acto eclipsa, por decirlo así, incluso la importancia de Libussa, puesto que a ella, a la virgen de las amazonas, se impone como esposo y señor. Libussa, a quien el hado guía hacia una nueva vida, consiente en esta boda y le cede su poder real. Fundan juntos Pra­ga, la ciudad de la ley y del orden viril, que señala la entrada de Bohemia en la historia.

Otros dos personaje Pachka y Trinitas, los peregrinos cristianos, tienen en el drama función de portadores de luz, ayu­dan a Libussa y a Primislao a concebir el Estado y todas las formas de civilización, iniciándolos en el Cristianismo civilizador de los países nórdicos. Pero estos dos per­sonajes no son más que elementos que ha­brían debido ser desarrollados en un tercer poema, que habría exaltado el triunfo del Cristianismo; aquí no hacen más que in­dicar un camino. Todas las figuras tienen un aspecto «sobrehumano» y esto contri­buye a hacer del poema algo abstruso y complicado. No faltan los motivos predi­lectos del Brentano de los Cuentos (v.): hechicerías, amuletos, frutos simbolicomágicos y esa aura primitiva donde predominan las fuerzas naturales y las mujeres rectoras. Alucinaciones y visiones sirvan para hacer más sensible el colorido mítico y la sensa­ción de creciente ansiedad. El poema, con­cebido como una trilogía, quedó incompleto; detenido en esta primera parte, explota todos los temas románticos y adolece de di­versas influencias especialmente de Calde­rón y, entre los contemporáneos, de Zacharias Werner. En ciertos aspectos pretende ser un drama del Hado, en tanto que el Hado está constituido por la ley histórica, contra la cual lucha la naturaleza humana; pero los personajes son ineptos para la lu­cha, no tienen fuerza dramática suficiente para encarnar una idea, se mueven y se expresan lógicamente, son solamente voces del tormento de Brentano.

En conjunto, no gozó de una buena crítica: no sin justicia fue considerado confuso y poco equilibra­do. Solamente alguna voz como la de Heine se alzó para alabarlo: «Hay en él escenas en las cuales nos sentimos subyugados por el misterioso temblor de las antiguas sagas, por el murmullo de las selvas bohemias, donde vagan airados los dioses eslavos y gorjean los ruiseñores paganos; en él se presenta la suave aurora del cristianismo que ilumina ya las cimas de los árboles». El ambiente, más que el fondo del drama, es lo que Brentano logró de una manera plena en su nostalgia de poeta hacia la gran obra que no tuvo la fuerza de estructurar.

G. F. Ajroldi

Funa Benkei, Kwan-ze Shójiró

[Benkei en la barca]. Drama clásico japonés, escrito por Kwanze Shójiró (hacia 1436-1516). Es uno de los treinta y pico «no» llamados «Hógwanmono», porque proceden de las hazañas de Hógwan Yoshitsune. Mientras Yoshitsune (1159-1189) cruza en una barca con sus fie­les la bahía de Dan-no-ura, donde en 1185, en una famosa batalla naval, los Minamoto, a cuya familia pertenecía Yoshitsune, ha­bían destruido a los Taira, sus enemigos, he aquí que aparece el espíritu de Tairano- Tomomori (1152-1185), general de los Tai­ra, junto a otros espíritus de muchos par­tidarios suyos, que intentan tomar vengan­za de Yoshitsune. El combate está a punto de acabar con la victoria de los espíritus, cuando Benkei, jefe de sus partidarios y siervo fiel de Yoshitsune, los hace huir desgranando un rosario. El drama se caracte­riza por un poderoso realismo. [Trad. ale­mana de K. Florenz, en Geschichte der japanischen Literatur (Leipzig, 1909)].

S. Nogami

Fu Kiao Li. Anónimo

[Las dos primas]. Novela sentimental china del siglo XV. Es uno de los raros libros breves dentro del género, ya que, en efecto, sólo tiene una veintena de capítulos. Un joven letrado, candidato a los exámenes del Estado, se enamora lo­camente de una poetisa; pero un día co­noce en su camino a un seductor muchacho y acaba por enamorarse de la hermana de este último, que es también poetisa y bellísima muchacha. Descubre a continuación que su nuevo amigo y la muchacha son una misma persona, que gusta de vestirse de hombre o de mujer según las circunstan­cias; más aún, descubre que ella no es otra que la prima huérfana y muy querida de su primera pasión, e igual a aquella intelectualmente. De todo ello resulta una ex­traña situación, pues he aquí que él ama a las dos muchachas y ellas, a su vez, están perdidamente enamoradas de él. El epílogo es verdaderamente chino: se casa con las dos y los tres viven felices. El estilo de esta novela es mediocre; con todo, figura entre las más conocidas en Europa, gracias a las traducciones francesas que de ella hi­cieron A. Remosta (París, 1826) y Stanislas Julien (París, 1864).

M. Muccioli