Leyendas De Las Flores, Mihály Tompa

[Virágregék]. Colección de leyendas delicadamente poéticas del húngaro Mihály Tompa (1817- 1868), publicada en 1853. Junto a las poesías inspiradas en los maestros alemanes del género (E. Schulze, Freiligrath, Rückert), en los dibujos de Grandville (Les fleurs animées, 1846) y en otros más, desde Ovidio a Andersen, hay en esta colección poesías de origen popular, y todas reflejan la delica­deza y la sensibilidad agudísima del poeta. En los «Sueños de la violeta» expresa su ambición («Rosa silvestre en la cima de una colina»), su nostalgia de un gran amor y de tiernas solicitudes («Convólvulo, des­pués lirio de jardín») y la satisfacción de la «violeta» cuando despierta de los sueños trágicos y reconoce sus errores, es una tentativa para animarse a sí mismo, pobre pastor protestante encerrado en su aldea. Todos los géneros literarios hallan su lugar en estas «leyendas», desde el apólogo (los mismos «Sueños de la violeta») a la alego­ría patriótica («La rosa de las nieves») y a la inspiración épica («La batalla de los lirios») hasta la balada popular terrorífica («Baladas del lirio blanco»), etc.

G. Hankiss

Las Leyendas de Ingoldsby, Richard Harris Barham

[The Ingoldsby Legends]. Colección de poesías humorísticas, publicadas en varias revistas y luego todas juntas en 1840, de Richard Harris Barham (1788-1845). Muy popula­res en su tiempo a causa de su humorismo y de sus divertidas y hábiles narraciones, son ejemplos de un estilo inaugurado por Southey y muy mejorado por Barham.

Ha­bía en éste una pequeña vena de poesía, suficiente para hacer aceptar incluso a los más exigentes sus ensayos, que algunos sólo juzgaron dignos de los «high jinks» tan corrientes entonces: gente deseosa de di­vertirse y que podríamos traducir por «chi­flados». Pero más que a la escuela de los simples malabaristas de palabras, Barham pertenece a la de Hood y de Thackeray, el último de los cuales fue uno de sus más inmediatos imitadores en este género. Sin ignorar las «falsificaciones» de Chatterton, Barham dio alegres y hábiles refundiciones, imitaciones bonachonas e inocuas, a pesar de que en su tiempo el autor fuera acusado de intemperancia, de poco respeto a las tradiciones medievales e incluso de parodística prostitución del arte y de poner en ridículo instituciones de la Iglesia de In­glaterra. Es evidente la desproporción en­tre las acusaciones y la inofensiva intención del autor, cuyo lema hubiera podido ser: «Ámame y ríete de mí». Hoy la colección de Barham, que contiene también «leyen­das» en prosa, goza de cierta popularidad, no inmerecida por la seguridad de su mano en el juego burlón y divertido del arabesco y de la burla, que llega a su punto culmi­nante en la «Corneja de Reims» [«The Jackdaw of Reims»].

A. Camerino

Leyendas de la India, Gaspar Correia

[Lendas da India]. Obra histórica en cuatro libros del portugués Gaspar Correia (1495-1565?), publicada entre los años 1858-64.

Es una crónica detallada de las vicisitudes del imperio portugués de las Indias, bajo los gobiernos de los virreyes que se sucedieron desde Francisco de Almeida hasta Jorge Cabral. En el libro primero narra las gestas de Vasco de Gama durante los años 1497, 1498 y 1502; las de Pedro Alvares Cabral, en 1500; las de Joáo da Nova en 1503; de Duarte Pacheco en 1503 y 1504; de Lopo Soares en 1504; de Manuel Teles en 1505, y del virrey D. Francisco de Almeida en 1505-1509. En el libro segundo narra, mes por mes, las empresas del gran Alfonso de Albuquerque, llevadas a cabo en 1509 y luego de 1511 a 1516; las de Lopo Suares, de 1516 a 1518; las de Diego Lopes de Sequeira, desde 1518 a 1521; las de D. Duar­te de Menezes, desde 1521 a 1524; las de Vasco de Gama, segundo virrey de las In­dias y sexto gobernador, en 1524; las de D. Henrique de Menezes, en 1525, y de Lopo Vaz de Sampaio, en 1526. El libro tercero refiere las peripecias sufridas durante la infructuosa búsqueda del famoso y fan­tástico Preste Juan de las Indias, y luego narra las gestas de Pedro de Mascarenhas durante los años 1526 y 1527; las de Lopo Vaz de Sampaio en 1528 y 1529, y las de Nuno da Cunha de 1528 a 1538. En el libro cuarto narra los hechos realizados por D. Garcia de Nohonha, tercer virrey de las Indias, de 1538 a 1540; por Estevao de Gama de 1541 a 1542; por Martim Afonso de Souza de 1543 a 1545; por D. Joáo de Castró, de 1545 a 1548; por F. García de Sá, de 1548 a 1549, y finalmente por Jorge Cabral, el 15.° gobernador de las Indias.

Finalidad de la obra es la exaltación de las gloriosas empresas de los portugueses en las Indias Orientales mostrándolos como elegidos por la mismísima Providencia di­vina. Fuente directa y digna de crédito para la historia del gobierno de Alfonso de Albuquerque, la crónica ofrece numerosas noticias referentes a la organización mili­tar del imperio y sobre los problemas de la colonización, del mestizaje, de la econo­mía y de la diplomacia. El autor interviene casi siempre en la narración de los hechos observados por él mismo o sabidos por testimonios directos, para manifestar sus juicios e impresiones, y revela una sinceridad tan franca en su admiración por Albu­querque y en sus acusaciones a los suce­sores, que se explica perfectamente su trá­gico fin y la cuarentena secular de su manuscrito hasta 1858.

L. Panarese

Leyendas, Wilhelm Hauff

Publicados en 1825 y en 1827, en el «Márchenalmanach», los cuentos de Wilhelm Hauff (1802-1827) están divididos en tres grupos, cada uno con su propio marco. El primero (La cara­vana [Die Karawane]) comprende seis cuentos narrados por el caballero de Bag­dad Ielim Baruch y por cinco mercaderes, durante un reposo en el desierto de la cara­vana de que forman parte. La más conocida de este grupo es la «Historia del Califa Ci­güeña» «[Die Geschichte vom Kalif Storch»], en que trata de un califa transformado en cigüeña y luego, después de muchas vici­situdes, vuelto a su forma de hombre. El segundo grupo, El Jeque de Alejandría y sus esclavos [Der Scheik von Alessandria und seine Sklaven], comprende seis cuentos narrados al jeque por sus esclavos, a quie­nes libera el duodécimo día del Ramadán, para implorar de Alá el regreso de su hijo Kiaram, que le habían robado los francos. El tercero, La posada en el Spessart [Das Wirtshaus im Spessart], comprende cuatro cuentos narrados por cuatro jóvenes aloja­dos en una posada de un bosque del Spes­sart, donde se habían perdido. De este grupo el cuento más bello es El corazón frío [Das Kalte Herz], en que se narra el en­cantamiento que padece Peter Munk por obra de los espíritus que habitan la Selva Negra. Estos cuentos, que figuran entre las expresiones más características de la época, no reflejan la verdadera personalidad ar­tística de Hauff, de inspiración netamente humorística, pero contribuyen eficazmente a su fama.

A. Musa

Leyendas de Cristo, Selma Lagerlóf

[Kristuslegender]. Colección de leyendas sobre la vida de Jesús, de la escritora sueca Selma Lagerlóf (1858-1940), publicada en 1904.

La más extensa, «El niño de Belén» narra la matanza de los inocentes y la fuga mila­grosa del pequeño Jesús con la ayuda de las abejas, de los lirios y de un soldado romano al que había dado de beber mien­tras éste se encontraba de guardia bajo un sol abrasador. Las «leyendas» van sucediéndose en una narración líricamente ingenua, propia de aquella poesía de las pequeñas cosas características de la Lagerlóf. «En el templo» presenta al pequeño Jesús pasando entre las dos columnas negras de Abraham, llamadas la puerta de la justicia, tan uni­das una con otra que no pasa ni siquiera una paja. Atravesando así el puente del paraíso y tocando el cuerno de Moisés (que había permanecido sin voz desde que Moisés llamó a los hijos de Israel dispersos en el desierto), Jesús atrae la atención de los sacerdotes, que se interesan por él y le acosan a preguntas. En «Nuestro Señor y ,San Pedro» queda demostrado, en cambio, cómo la dureza de alma encuentra en sí misma su castigo; mientras que «La noche Santa», en la que los perros no muerden, las ovejas no se asustan y el fuego no que­ma, es una idílica visión de paz, lo mismo que «La fuga a Egipto», cuando la palmera se inclina hacia el suelo al contacto de la dulce caricia de las diminutas manos del niño Jesús, para ofrecerle sus frutos. [Trad. española por Rodolfo J. Slaby (Barcelona, 1925)]. Selma Lagerlóf es Premio Nobel, 1909.

C. Schimansky