La Piel Fría, de Albert Sánchez Piñol

El mejor resumen de este libro que he encontrado en la red es el de un tal Catxo, en este foro http://www.vandal.net/foro/cgi-bin/foro.cgi?accion=leermensaje&mensaje=142394&foro=26 y reza así:

"Recomendación Literaria: “La Piel Fria” es un libro (de esos que tienen hojas y se leen) escrita por un tal "Albert Sánchez Piñol", uno de esos Catalanes con apellido Castellano.

El libro trata sobre un señor que se va a una isla desierta con un único habitante: el encargado del faro. Bueno, en realidad no es el único habitante, unas extrañas criaturas (con la piel fría y en forma de Pez) también habitan esta AmazingIsland, lo que no sabe el “señor” es que el Farero se folla a estas criaturas en forma de Pez.

Así pues, si os interesa saber más cosa sobre el maravilloso mundo de la zoofilia con peces no dudéis compraros este libro de terror y misterio."

Gracias, Catxo, me ahorras el esfuerzo. Pues no se puede decir mejor ni con menos palabras. Porque más o menos esto es lo único que sucede a lo largo de las 219 páginas del libro. Añadamos que mientras suceden estos apasionantes acontecimientos, los dos hombres con atacados por los monstruitos, y ya está el resumen completo.

Comentario

Cada día me acerco a los libros alabados "por crítica y público" con más prevención. ¿Cómo puede la gente poner por las nubes una cosa como la escrita por este caballero? El libro no pasa de normalito, siendo benévola en la crítica. Todas las supuestas ideas sobre la civilización/barbarie y demás, no son más que justificaciones para enmascarar lo que denominaría una "gigantesca fantasía erótica masculina acerca de la mujer ideal" o dicho de otro modo "una paja mental" en el sentido más literal de la expresión. Es curioso que las críticas que he leido hasta ahora de esta novela correspondan a hombres y que ninguno haya hecho hincapié en este aspecto, y sí en cuestiones filosóficas. Bueno, ya sabemos que mucha filosofía no es sino una espiritualización que busca dignificar el efecto de las hormonas. También Nieztsche odiaba a las mujeres porque no le hacían caso.

Al principio de la novela se nos mete un rollo sobre el pasado de activista del IRA que no viene mucho a cuento, la verdad. Fuera de eso, poco sabemos de él. Si acaso que es muy culto y leido, hasta conoce a Frazer y todo. Las referencias culturales parecen metidas con calzador. Chocantes resultan las valoraciones que hace sobre la fisionomía del monstruo femenino llamado Aneris que es el quid de la novela. Le hace todo un análisis digno de los expertos nazis en valoración de razas. Digamos que le dedica a la descripción del bicho una página entera, según recuerdo, y en términos encomiásticos.

"El cráneo es perfecto. Me refiero a una perfección lisa, una esfericidad limpia de asperezas. (…) No tiene las concavidades de los criminales de nacimiento, tampoco las protuberancias de los genios prematuros. Sorpresa del frenópata: ningún desarrollo especial de la zona parietal u occipital. Tiene un volumen ligeramente menor que el de las mujeres eslavas y una sexta parte más dilatado que el de la cabra bretona. (…) Musculatura de mármol, una piel tersa y con deliciosos barnices de verde salamandra. (…) Los pezones son negros y pequeños como botones. Le he puesto un lápiz bajo los pechos, pero se cae, como si un hilo invisible los empujara hacia arriba. Con estas manzanas, Newton habría tenido muchos problemas para elaborar su teoría. Aquí se hace imprescindible la referencia francesa, según la cual unos pechos perfectos deben caber en una copa de champán. La musculatura de todo el cuerpo revela salud y energía, adiós corsés. Caderas de bailaria y vientre plano, planísimo. Glúteos más compactos que el granito de la isla. Cutis uniforme con el resto de la piel, cuando en los humanos, tan a menudo, la textura de las mejillas y del resto del cuerpo no suelen ser homogéneos. (…) Ni rastro de raíces de pelos en las axilas, el cráneo o el pubis. Los muslos son un milagro de esbeltez y se ajustan a las caderas con una exactitud que ningún escultor podría reproducir.En cuanto al rostro, perfiles egipcios… El cuello recuerda al de las doncellas estilizadas de las pinturas renacentistas. Pag 100

Este fragmento viene al pelo para apoyar mi teoría de la "fantasía erótica". El hombre no escatima halagos hacia el bicho, aunque mezclar mujeres eslavas y cabras bretonas en una misma comparación resulta un poco, ejem, "desconcertante". Pero el autor atribuye al ser muchas caractarísticas que algunos consideran como propias de la mujer idealizada: gluteos duros, pechos que no se caen, vientre planísimo, rasurada, salud, cuello de doncella renacentista… En fin. Que ahora que lo pienso, el simil de las manzanas de Newton también es bastante desafortunado y crea un efecto humorístico.
La primera vez que el protagonista ve al bicho, Piñol resalta hacia donde se le van los ojos.

"Alcé el cuerpo hacia arriba, como si fuese un recién nacido, para observarlo mejor. Era una hembra, sí. El sexo no estaba cubierto por vello púbico de ninguna clase" pag 63

Bueno, olvidémonos por un momento de esa redundancia de que alza el cuerpo hacia arriba (es difícil alzar algo hacia abajo) y de que vello púbico solo lo hay de una clase (el púbico, jeje), y volvamos a la frase. A partir de aquí ya te imaginas que va a haber ciertos roces libidinosos o si lo preferís, "intercambios culturales entre especies". El muy pillín ya va a lo que va.

"Parecía joven y fértil" pag 64

No deja de ser extraordinaria la facultad de este oficial atmosférico que se podría llamar casi de "rayos x en los ojos" para valorar al monstruo. Solo con mirarla ya sabe que es joven y fértil, pese a que jamás ha visto un bicho de esos en su vida. Es más, también es capaz de conocer características tan íntimas como:

"Solo respiraba con la parte alta de los pulmones" pag 64

Pero bueno, él ya tienen fijado su punto de interés, y no se olvida de recordarlo:

"En lo que se refiere a la reproducción, la naturaleza conoce una amplia amalgama de medios" pag 64

En los aspectos formales, lo único destacable es la estructura circular de la novela, que empieza y termina de la misma manera, sustituyendose los roles de los personajes y dando inicio a un nuevo ciclo. A pesar de todo lo que se ha dicho sobre su supuesta originalidad, el argumento está bastante manido: el hombre encastillado que recibe el asedio de hordas de criaturas hostiles. Eso se ha visto en literatura y cine miles de veces. La única diferencia es que ahora el autor se llama Sánchez.
La evolución de los personajes es bastante elemental. El protagonista pasa de temer y aborrecer a los bichitos a comprenderlos, tratar de relacionarse con ellos, y blablabla. Pero naturalmente, su cambio de opinión se debe a su "conocimiento carnal" del bicho hembra, que al parecer da mucho gustito y vuelve locos a todos los hombres. Al final tanta barbarie, tanta civilización y tanto blablabla y la razón por la que él decide quedarse en la isla es que se ha "encoñado" con un a mujer-batracio, que no habla, no piensa, es dócil, realiza las labores del hogar y se deja hacer.
La moraleja del cuento es demasiado evidente. En todo caso, se deduce que el autor, al contraponer la civilización con la barbarie, opta por la segunda, por eliminar todo lo que hace distinto al ser humano y volver a lo más animalesco. Nada de libros ni de cultura, si puedes disponer de una mascotita que satisfaga tus necesidades corporales. Como veis, todo esto es muy profundo.
Para dejar claro todo lo que ha trabajado en la novela y que es muy erudito, hasta hace juegos con los nombres de los personajes. Así Aneris sería el anagrama de Sirena, citauca (la raza de los seres), acuatic. Lo de la sirena me hace más gracia. Es un toque cultural que vincula a Aneris con el mito de la mujer fatal, atractiva y que ata a los hombres a su isla. ¿No os decía que era profundo?
No requiere un uso excesivo de las neuronas. Además, la letra del libro es bastante gorda, lo cual facilita la lectura y la hace muy rápida. Pero no tiene tensión dramática ninguna. Las acciones están contadas de un modo rutinario. El hombre llega, se instala en su cabaña y zas, aparecen los bichos de repente. Nada, ni un pequeño halo de misterio, ni un ruidito a medianoche, ni una pisada en el barro que creen un poco de intriga. Aquí te pillo y aquí te mato. Y luego es repetitivo. Todo el libro con los dos humanos asediados por continuos ataques de miriadas de monstruitos (desde luego debían de ser muy tontos si en tanto tiempo no habían encontrado el modo de tomar la plaza, ejem, porque se supone que los había a millones). Al final la cosa se complica con la irrupción del triángulo amoroso con la mascota como objeto de deseo de los dos hombres. Unas cuantas escenas de celos, peleitas, etc. De todas formas, la idea de civilizacion contra barbarie es interesante y podría haber dado más de sí de no estar planteada de modo tan obvio.
El estilo es ampuloso, como el de los escritores principantes que desean dejar bien claro que saben escribir y no dosifican el uso de las metáforas o las comparaciones, a cual más rebuscada. Digamos que Piñol es una mezcla entre Juan Manuel de Prada y Lovecraft, pero peor, claro. El texto avanza a trompicones, con frases cortas y no muy hilvanadas las unas con las otras. Hay expresiones chocantes, rimas ("Hacía treinta días que los delfines habián renunciado a nuestra popa y diecinueve que la tripulación arrojaba nubes de vaho por la boca" pag 7), frases que no tienen sentido, explicaciones que sobran, etc… En algunos momentos te preguntas si la traducción estará bien hecha o si el libro ha pasado por un corrector de estilo decente. Veamos algunos ejemplos:

"El musgo los abrigaba. Un musgo más compacto que los matorrales de los jardines y alto hasta la rodilla, fenómeno curioso" Pag 8

Y tanto.

"¿Dónde se hallaba el oficial? ¿Dedicándose a alguna tarea de su oficio, en algún lugar?" pag. 10

Pues lo normal es que todo el mundo esté en algún lugar, incluso los oficiales que realizan tareas de su oficio, jeje.

"El capitán masculló en voz baja…" pag 13

Teniendo en cuenta que según la RAE mascullar es: "Hablar entre dientes, o pronunciar mal las palabras, hasta el punto de que con dificultad puedan entenderse" sería bastante complicado tratar de hacerlo en voz alta.

"Los noventa y seis escalones desembocaban en una superficie de madera…" pag 13

Esto es curiosísimo, jajaja. El hombre entra en el faro por primera vez y sin que nadie se lo diga ni nada ya sabe que hay 96 escalones exactos. Es un prodigio de las matemáticas, aunque en ningún lado se nos diga que los va contando, cosa que por otra parte no tendría sentido en ese contexto.

"Era un espectáculo que fluctuaba entre la indefensión, la dejadez y la ferocidad" pag 14

Ejem.

"Bajo el colchón, un orinal muy lleno de orines fríos" pag. 14

Sí, lógico. Pero para mi gusto hubiera quedado mejor "una bacinilla muy llena de orines fríos". Así evitamos repetir orinal-orina. Hay que usar un poco más el diccionario de sinónimos.

"–Buenos días, técnico en señales marítimas. Somos el relevo del oficial atmosférico, su vecino" pag 14

Buenos días, ingeniero de caminos, canales y puertos. jajaja

"-¡Por el amor de Dios! – bramó el capitán, con un puño cerrado-. Tengo que hacer un viaje comercial importante ¡y estoy en tránsito! A petición de la corporación naviera me he desviado de mi trayecto, para dejar a este hombre aquí y para llevarme a su predecesor ¿Entiende esto? Pero el oficial atmosférico no está. No está. ¿Puede informarme de dónde encontrarlo?" Pag 15

Pues vaya rollo que le mete al pobre farero que ni le va ni le viene a donde va el capitán. Piñol es a veces muy explicativo.

"Se movía como un árbol desarraigado que está aprendiendo a caminar" pag 16

Sería un "ent" más que un árbol. Porque árboles andariegos pocos se ven últimamente.

"Estaba desnudo. A él no le importaba mostrar su desnudez" pag 16

Ya, ya lo hemos captado.

"–Batís. Batís Caffó" pag 17

Aunque tiene ese nombre ridículo se presenta como el mismísimo James Bond. Los hay que tienen moral.

"Estaba agotado, sí, pero el cansancio se había desvanecido. Ya no sufría cansancio, el cansancio me sufría a mí" pag 44

Agotarse, según la RAE: Cansar extremadamente. Esto es una paradoja que ni el "vivo sin vivir en mí".

"No se puede decir que durmiese. Era una somnolencia narcótica" pag 53

Narcótico: "Dicho de una sustancia: Que produce sopor, relajación muscular y embotamiento de la sensibilidad". Así que era una somnolencia sonmoliente y soporifera, jajaja

"Afortunadamente, fue una noche tranquila, si podía decirse así" pag 58

Más bien "si puede decirse así" o "si pudiera decirse así"

"Cogí un mechón de encima de la oreja, y con desconcierto mayúsculo descubrí que el color había mudado hasta el gris blanquecino" pag 68
"Cuatro días de insomnio y combates habían hecho estragos…"

Mira, como le pasaba a la niña de Freddy Krueger, la de las pesadillas. Y tanto que habían hecho estragos. Según he leído por ahí es imposible que el pelo se ponga blanco en tan poco tiempo.

"Una suciedad bíblica sepultaba mi anatomía" pag 60

¿Bíblica? ¿Y si hubiera dicho "coránica"? Pues seguiría sin tener sentido.

"El frío era una influencia benigna. Lo apreciaba, porque revitalizaba los sentidos, adquiría lucidez y ganaba vigor" pag 61

¿Quién, el frío? Bueno, claro ejemplo de frase ambigua.

"El cielo me dedicaba una ópera de luces" pag 61

No se podía quejar. Tenía de todo, hasta óperas en el cielo.

"No era Batís. Era un monstruo" (…) "Era un monstruo, de aquello no cabía duda" pag 62

Que si, que sí.

"Las cejas eran líneas de un estilo elaborado, como producto de la caligrafía de los sumerios. Ojos de color azul, Díos mío, qué ojos, qué azul. Una azul de cielo africano, no, más claro, más puro, más intenso, más brillante." paga 62

Sin comentarios.

"La conjunción de un jersey tan lleno de agujeros y tan sucio, y un cuerpo parido bajo los océanos daba como resultado un conjunto insufrible, más grotesto que esos ridículos perritos que las señoras inglesas visten con lanas de primera calidad" pag 63

Pues es una comparación poco acertada. Primero dice que el jersey era una birria y luego lo compara con lanas de primera calidad.

"Corría, agachado, y gritaba como una soprano, sosteniendo la voz" pag 66

Teniendo en cuenta que soprano es la voz femenina más alta, sería bastante difícil que un hombre pudiera alcanzarla, a no ser que se trate de uno de esos "castrati" jajaja.

"Aquí pude comprobar una vieja lección: no es fácil matar a un hombre que sabe moverse" pag 67

Ya. Gracias por la aclaración. Pensaba sí, que era fácil. Pero ahora he visto la luz.

"El atardecer caía sobre la tierra como un paraguas" pag 68

???

"En algún momento de aquella noche las funciones vitales habían vuelto a mí como el alma de un Lázaro a su cuerpo, encajada por decreto" pag 74

Por Díos, Piñol, contente.

"La raza de los germánicos es así. Inteligencia larga y estrecha, que avanza en línea recta hasta que los acontecimientos violentos la obligan a girar noventa grados." pag 80

Yo, que soy de raza latina, creo que también giraría noventa grados afectada por un acontecimiento violento, o quizás 180.

"-El mar está por todas partes, esto es un islote" pag 81

¿Ah, sí? ¡No me digas!

"Tenía la virtud de simplificar. Se podría decir que simplificaba tanto, y tan bien, que incluso él era capaz de entender la base del problema " pag 86

?????

"En otros momentos, en cambio, caía y decaía hasta una estética de cosaco desertor" pag 86

????

"Naturalmente, la discreción y los buenos modales no me permitían comentar la zoofilia de sus genitales" pag 88

La zoofilia de sus genitales, juas.

"Cuando miro a la mascota, a veces, me vienen escalofríos. De una observación sucinta se deduce que es cuadrumana, termostática, daltónica, biliosa y abúlica." pag 97

Pues sí, "sucinta", pero da pie a esta descripción esdrújula tan bonita.

"Resbalé y mi cuerpo perdió cinco, diez metros en un descenso de literatura dantesca" pag 114

Literatura dantesca, ay.

"La situación se prolongaba y las ideas más extravagantes me rondaban por la cabeza como moscas de estercolero" pag 133

¡Qué asco! Está claro que sus ideas eran una m…

"Fornicaba con la mascota en una especie de violación consentida. Me faltaban miembros para abarcar la totalidad de su cuerpo, la superficie de aquella piel gélida. La trataba como si estuviera rematando a una bestia inútil. Y al final de cada cópula sentía un odio genuino contra ella, contra aquella embajadora del horror." pag 134

RAE, violar: "Tener acceso carnal con alguien en contra de su voluntad o cuando se halla privado de sentido o discernimiento". Es una contradicción, solo admisible en mentes masculinas un poco perturbadas, jaja, que pueda existir una violación consentida.

"Una niebla londinense lo difuminaba con aires de fantasma. Les gritaba a los monstruos hecho un Goliat, poseído por espíritus de valquirias, más allá de la cordura humana" pag 145

Sin comentarios.

"Notaba que dentro de mí crecia un amor nuevo, un amor que el faro estaba inventando" pag 160

Ese faro es nefasto.

"Me bastó la mirada que se dedica al militante revisionista" 184

¿Qué es un militante revisionista?

"Pedirle caricias era arrancarle muelas" 189

Vale, pues no se las pidas; no seas tan sádico.

"Quien más sufría el eclipse de los niños era yo" pag 190

No es necesario ser tan rebuscado para decir que los niños ya no iban a la playa.

".. en vez de hablar, callé" pag 195

Mejor, mejor.

En resumen, un libro mediocre que partía de una idea interesante. Una especie de cuento alargado al que le hubiera venido mejor otro formato que no fuera el de novela. Que mejoren los correctores de estilo de las editoriales, por favor, que dejan en muy mal lugar a los autores.

http://reginairae.blogcindario.com/2004/12/00039-la-piel-fria-de-albert-sanchez-pinol.html

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1 Comentario La Piel Fría, de Albert Sánchez Piñol

  1. Aureliano Buendía

    He empezado a leer la crítica y al llegar a «…es un libro (de esos que tienen hojas y se leen) escrita por un tal «Albert Sánchez Piñol», uno de esos Catalanes con apellido Castellano…» me he empezado a preguntar cómo puede escribir esto un tipo que lee tantos libros.

    He seguido leyendo y creo que el motivo es que realmente el autor de este blog no lee los libros, los abre por página al azar y comenta chorradas sin sentido de frases sueltas que elige. A modo de ejemplo, nuestro «crítico literario escribe»:

    […»Parecía joven y fértil» pag 64

    No deja de ser extraordinaria la facultad de este oficial atmosférico que se podría llamar casi de «rayos x en los ojos» para valorar al monstruo. Solo con mirarla ya sabe que es joven y fértil, pese a que jamás ha visto un bicho de esos en su vida. Es más, también es capaz de conocer características tan íntimas como:

    «Solo respiraba con la parte alta de los pulmones» pag 64…]

    Y no puedo pasar la oportunidad de decirle que nuestro protagonista dice en su frase: «parecía». Esto significa que no lo asegura, que no lo sabe, que simplemente, lo parece. Yo no entiendo de ornitorrincos, pero si veo una hembra creo que sabría decir si es o no joven, y si está en edad de parir. Y si aún así no estuviese seguro, pues diría: «parece joven y fértil».

    Ahora lo que no puedo dejar pasar es la siguiente, coño. No es que haya que ser muy observador, si no que hay que ser un completo imbécil para no saber si alguien respira con la parte superior, inferior o con el estómago, que también se puede.

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