Libro de Peregrinaje del Venturoso Peregrino, Anónimo

[Llibre del romiatge del Venturos Pelegrí]. Obra anónima, escri­ta en catalán, en codoladas. Fue muy popu­lar y se imprimió numerosas veces desde el siglo XVII al XIX, acompañado de las Coples de la Mort. Mariá Aguiló la incluyó en su Canconeret de les obres més divulgades en nostra llengua materna. Milá (Les noves rimades. La Codolada, en Obras com­pletas, III, 410) supone que pudo ser com­puesta en el transcurso del siglo XV, cuan­do la indulgencia plenaria se podía ganar ya sin ir a Roma, hecho al que se alude en los primeros versos, J. Rubio (Hist. Gen. Lit. Hisp., III, 917) y hace notar que ya men­ciona el ducado, y que por lo tanto no pue­de ser anterior a la segunda mitad del si­glo XV, pero que también podría ser del siglo siguiente.

El Llibre del romiatge del Venturos Pelegrí es obra edificante. Un al­ma del Purgatorio se aparece al peregrino durante una horrible tempestad y en pleno bosque, y le pide le ofrezca la indulgencia que va a ganar a Roma, para que pueda verse libre de sus penas. Esto origina un diálogo entre el peregrino y el alma sobre la muerte, las postrimerías y los pecados que más ofenden a Dios. El lenguaje con­serva todavía arcaísmos, pero por su tono este poema se parece a los de los siglos de decadencia de la literatura catalana. Es obra pedestre, de escasa o nula ambición literaria. Durante largo tiempo se utilizó como libro de lectura infantil en las masías catalanas.

P. Bohigas

Libro de Montaperti, Anónimo

[Libro di Mon­taperti]. Llamado también durante un tiem­po «Libro del Arbia»; se trata de un singularísimo documento de la guerra que tuvo lugar entre Florencia y Siena que terminó el 4 de septiembre de 1260 con la derrota florentina de Montaperti, en la cual fue deshecho y aniquilado el viejo pueblo de Florencia.

En este libro (que Cesare Paoli publicó y comentó en 1889) se recogen va­rios registros, cuadernos y cartas que con­tienen noticias de carácter militar y admi­nistrativo sobre el ejército florentino: esta­tutos y ordenamientos de este ejército, nombres de los jefes, elecciones, delibera­ciones y preceptos, exoneraciones, salarios, asignaciones, etc., relaciones oficiales que comienzan el 9 de febrero y terminan el 3 de septiembre (víspera de la batalla), si­guiendo paso a paso las vicisitudes diarias y las marchas de las milicias en sus dos expediciones contra Siena. Es, por tanto, un archivo militar de viaje, y como tal, un ejemplo único preciosísimo para los italia­nos, porque constituye una fuente extraor­dinaria de noticias eruditas. El libro sufrió sus peripecias: lo mismo que la «campana y las enseñas y los arneses — y el honor todo», cayó en poder de los vencedores, fue depositado en el archivo municipal de Siena, y de allá se trajo a Florencia en 1570.

Seco y uniforme es el latín burocrático del Libro de Montaperti, a pesar de que en algunas expresiones traduce la seguridad florentina en el triunfo; pero nuestra fantasía asocia la historia del dato gris al gran hecho de la batalla (cuando, según recuerda una croniquilla, «todas las calles, collados y arroyos parecían un gran río de sangre»), a la dolorosa derrota güelfa, la memoria de cuyos participantes — Farinata degli Uberti y el traidor Bocca degli Abati — inflamó posteriormente el alma de Dante, e inspiró la noble y amarga elocuencia de un canto del contemporáneo Guittone d’Arezzo.

A. Antonicelli

Libro de Miseria de Omne, Anónimo

Obra escrita en verso, de fines del siglo XIV, perteneciente al «mester de clerecía», de autor anónimo. Fué descubierta y publicada por don Miguel Artigas (Un nuevo poema por la cuaderna vía en «Boletín de la Biblio­teca Menéndez y Pelayo», vol. I (1919); en 1920 lo publicó en volumen aparte en San­tander). El manuscrito fue salvado de las ruinas de un castillo y contiene, además, una serie de textos sobre materias ascéti­cas, vidas de santos, cánones, etc.

Artigas nos da del poema una edición paleográfica acompañada de los títulos de los capítulos del De contemptu mundi de Inocencio III, del que el poema es versión, que más direc­tamente corresponden a los pasajes del poe­ma castellano. Por lo que a su autor se refiere, ignoramos quién pueda ser: se llama a sí mismo «maestro», como Berceo, y debió ser un clérigo ordenado. La métrica del poema es de versos de dieciséis sílabas, con cesura de ocho (8 + 8), aunque es oscilante y acusa cierta imperfección en las rimas. El autor sigue el original latino de Ino­cencio III, exponiéndolo en forma vulgar con el fin de hacerla asequible a todas las mentalidades. La doctrina fundamental del poema es la del hombre que sufre la hosti­lidad de la naturaleza, la brevedad de la alegría, el dolor, la muerte, etc. Todo él acusa el sentido moral característico de la Edad Media. La obra contiene algunos pasa­jes originales, como el del señor que se hos­peda en casa del siervo, y trasluce también la influencia de los Proverbios de Salomón.

El Libro de mi Amigo, Anatole France

[Le livre de mon ami]. Bajo este título recogió y pu­blicó en 1883 Anatole France (François- Anatole Thibault, 1844-1924), las memorias de su primera infancia, creando el perso­naje ficticio de Pedro Noziére (v.). El mismo disfraz novelesco demuestra que estos re­cuerdos no pretenden una veracidad foto­gráfica sino que más bien son delicadas va­riaciones sobre temas autobiográficos. El autor, situado, como él mismo dice «en medio del camino de nuestra vida» se com­place en evocar la edad fabulosa de la infancia en una serie de cuadros aislados, en los que la alucinada precisión del re­cuerdo aparece alegremente ornada de agu­das consideraciones propias de la edad madura.

Más que el íntimo desenvolvi­miento del alma del pequeño Pedro estas páginas se esfuerzan en ilustrar, con capri­chosas reiteraciones, la historia de sus con­tactos con el mundo; dibujan con un estilo de gracia refinada las figuras de los pri­meros amigos, de los padres y de los cono­cidos, tal como pueden aparecer a los ojos de un muchacho de cinco a siete años. El pequeño Pedro observa y juzga; y sus jui­cios son completados por el autor merced a los descubrimientos de una experiencia más madura, a fin de ofrecer una serie de cuadros exquisitamente sugestivos por su precisión mítica. El rasgo característico de estas memorias de France, como el de las que luego reúne con largos intervalos en otros tres libros semejantes (v.) Pierre No­ziére, Pedrito y La vida en flor) se carac­teriza en conjunto por una especie de im­personalidad que muestra a perfección la naturaleza íntimamente cerebral de su arte; las páginas que más se ^recuerdan no son aquellas (por otra parte bastante escasas) que nos evocan los hechos y los gestos del pequeño protagonista, sino las dedicadas a los diversos personajes de la infantil come­dia mundana. En este sentido y dentro de dichos límites, cabe destacar algunos capí­tulos del libro, y no sólo como dignos de figurar entre lo más exquisito de la obra de France sino de la prosa francesa mo­derna («Marcelle aux yeux d’or», «La Grand’ Maman Noziére», «La Dame en blanc»).

A esta primera parte de la obra, que se titula Le livre de Pierre, sigue otra serie de ágiles capítulos bajo el nombre de La livre de Suzanne, en los que France pre­tende reproducir las observaciones de su «alter ego» Pierre Noziére, que ya se ha convertido en hombre y padre de familia, respecto a su hijita Susana. Pero aquí la ficción parece haber agotado la fantasía del narrador, y estas páginas, si bien no care­cen de gracia elegiaca, palidecen en com­paración con las primeras.

M. Bonfantini

El Libro de Mecánica, Guido Ubaldo del Monte

[Mechanicorum líber]. Tratado de mecánica de Guido Ubaldo del Monte (1545-1607), publicado en Pesaro en 1577. En él está desarrollada la mecánica aristotélica con las adiciones y las modificaciones aportadas por Giordano Nemorario y Nicola Oresme. Al parecer, Guido Ubaldo del Monte tuvo conocimiento de algunas investigaciones contenidas en los manuscritos de Leonardo da Vinci, puesto que aparecen anticipaciones de sabor vinciano en este libro, uno de los mejores entre los publicados en Italia a fines del siglo XVI.

A. Uccelu