Historia de mis Experiencias con la Verdad, Mohandas Karamchand Gandhi

[The Story of my Experiments with Truth]. Obra del político hindú Mohandas Karamchand Gandhi (1869- 1947), donde recoge sus experiencias per­sonales políticas y religiosas, de acción y de pensamiento, escrita originariamente en «gujerani» y publicada por entregas en 1925 en el semanario «Navajivan», dirigido por él mismo. Traducida al inglés en 1927, fue publicada en dos volúmenes. Charles Andrews, amigo y colaborador de Gandhi, cuidó, en 1931, una edición inglesa tam­bién en dos volúmenes, que es una refun­dición bastante libre de la obra original, en parte completada con páginas tomadas de otras obras de Gandhi. El carácter prin­cipal de esta obra es su absoluta sinceridad, que hace de ella un documento psicológico extraordinario: con cándida humildad, el autor revela el mundo de sus pensamientos y de sus sentimientos más íntimos. La obra se divide en cinco partes: la primera trata de su infancia, transcurrida en un ambiente religioso y austero; del matrimonio con­traído según la usanza hindú en una edad muy temprana y las turbias pasiones sus­citadas en él por el deseo carnal, de las primeras experiencias religiosas, de los años pasados en el colegio de Salmadah, hasta que en 1888 se dirigió a Londres para aca­bar sus estudios de leyes.

En Londres, des­pués de haber sufrido mucho debido a la soledad y a la timidez, y después de haber en vano tratado de convertirse en un «gentleman» anglosajón, tomando lecciones de dicción, de francés e incluso de baile, tiene una crisis profunda que le revela a sí mis­mo y, haciéndole sentir la necesidad de armonizar su vida externa con la interna, le induce a renunciar a toda pretensión de occidentalizarse: desecha trajes y costum­bres europeos y se limita a vivir con extre­ma sencillez. De regreso a la India, después de haber ejercido durante algún tiem­po y con escaso éxito su profesión, acepta el ofrecimiento de dirigirse a Sudáfrica, donde permanecerá 21 años. La segunda y la tercera parte tratan precisamente de las experiencias sudafricanas: Gandhi se pone al frente de los residentes hindúes, deci­didos a reivindicar ante el gobierno sudafricano la paridad de derechos civiles, y, después de larga lucha, recurriendo al mé­todo llamado por él «styagraha», que con­siste en rechazar la obediencia a las leyes consideradas injustas, pero en aceptar sere­namente las sanciones previstas, aun a costa de la cárcel y de la vida, obtiene una bri­llante victoria.

La cuarta parte está dedi­cada sobre todo a recuerdos y a motivos episódicos y personales, mientras en la quinta son narradas las fases dramáticas de la lucha desplegada en la India, donde Gandhi volvió en 1914 e inició en 1919 un movimiento no violento para la concesión de la autonomía,, que culminó con su deten­ción ocurrida en 1922. La autobiografía termina en 1921, con el Congreso de Nagpur. No por azar Gandhi tituló su autobio­grafía Historia de mis experiencias con la verdad: lo que procura es sobre todo poner en evidencia el carácter de su actividad, que no es meramente política, sino, sobre todo, una experiencia moral y religiosa, vivida intensamente por un sincero busca­dor de la verdad.

G. Borsa

La Historia de Mister Polly, Herbert George Wells

[The History of Mister Polly]. Novela del inglés Herbert George Wells (1866-1947), publi­cada en 1910. Mister Polly es un comisio­nista que, tras heredar una pequeña suma y contraer un matrimonio poco feliz, com­pra una tiendecita en una ciudad de pro­vincias y, después de quince años de desgra­ciada vida marital, de perenne indigestión y de pésimos negocios, decide suicidarse. Pero después de pensarlo bien, prefiere pren­der fuego a la casa y marcharse. Por el camino se detiene en una taberna, donde se tropieza con la posadera más simpática del mundo, cuya serena vida sólo está tur­bada por un desalmado sobrino que cae de vez en cuando por el lugar para hacer de la suyas en la casa, y que no tolera la presencia de otros hombres al lado de su tía. Polly y la posadera se hacen rápida­mente buenos amigos. El valor que le in­funde el miedo continúa obrando milagros en Polly, llevado por la suerte a un mundo tan nuevo para él, avezado sólo a medir telas y a sonreír a los clientes, y en tres memorables encuentros logra dominar al feroz sobrino, asegurándose así la eterna gratitud de la tabernera de la que se con­vierte, con grande y recíproca satisfacción, en hombre de confianza. Todo el encanto del libro, que no es pequeño, reside en la comunicativa simplicidad de la narración. Terminada la lectura, Polly es una persona a la que se ha conocido realmente y cuyo encuentro ha sido muy grato al lector. En la obra vastísima de Wells, Mr. Polly corresponde al grupo de novelas de am­biente, todas ellas parcialmente autobiográ­ficas, o por lo menos fruto de recuerdos personales de la juventud del autor.

L. Krasnik

Historia de Milán, Pietro Verri

[Storia di Milano]. Obra en dos volúmenes, de Pietro Verri (1728-1797), publicada entre 1783 y 1797, incompleta por la muerte del autor. Según el propio Verri declara en el prefacio, es una obra de divulgación histórica, en la que se cohonestan dos sentimientos, «el amor de la verdad y el amor de la patria». Se narra en ella la historia de la capital lom­barda desde la devastación de Atila. Tras describir el estado de ruina de la ciudad bajo los bárbaros en los siglos V-VI, se mencionan las condiciones generales de Europa y de Italia, en el cuadro de las cua­les se sitúa el resurgimiento de Milán. Verri pone de relieve la acertada política de los obispos milaneses que, oscilando entre apoyar ora al uno ora al otro de los feudatarios que contendían por el reino itá­lico, procuraron sustancialmente mantener la ciudad en un estado de autonomía. La independencia efectiva se alcanzó, en efec­to, en el siglo XII, época en la que las sublevaciones, provocadas por motivos a la vez políticos y religiosos, son indicio de la íntima vitalidad de Milán. Cuatro gran­des capítulos se dedican a la vida de la naciente república medieval y a sus luchas con Federico I de Suabia. Aquí Verri se extiende hablando de la señoría de los Visconti, mencionando también los prin­cipales monumentos artísticos construidos en Milán por aquella época. Con agudo espíritu crítico conserva la serenidad de jui­cio tanto sobre el absolutismo de los seño­res, que no aprueba, pero que justifica encuadrándolo en las circunstancias del tiempo, como hacia la conducta política de la burguesía del Medioevo y del Rena­cimiento. El volumen segundo comienza con las luchas por el predominio entre Francia y España en la Italia septentrio­nal, luchas de las que Milán fue el teatro principal hasta la Paz de Cambresis. En este punto se interrumpe la narración de Verri. Fue continuada por Egidio de Magri, que llegó hasta los primeros decenios del siglo XIX.

S. Spellanzon

Historia de Milán, Bernardino Corio

[Storia di Milano ]. Con esta obra, publicada en 1503 y que gozó hasta comienzos del siglo XVIII de una fama superior a la de su valor in­trínseco, Bernardino Corio (1459-1513?) cie­rra la serie de cronistas y empieza propia­mente la de historiadores de Milán. El paso de la crónica a la historia se pone de relieve por un elemento que podríamos considerar externo, esto es, el hecho de sustituir el latín por la lengua vulgar; en ello, suponiendo que no obedeciera a un deseo expreso de Ludovico el Moro, que le había concedido el cargo de historiador público, manifestaba, para un lombardo del siglo XV, un cierto atrevimiento y el deliberado propósito de ser, a un tiempo, original y accesible a un más vasto círculo de lectores. Este carácter de atrevida tentativa hace perdonar a Corio lo basto de su prosa. Desde hace dos si­glos, sin embargo, desde las primeras críti­cas de Giulini hasta las recientes acusacio­nes de plagio, el valor de esta narración, que comienza con los orígenes de Milán y termina con la fuga de Ludovico el Moro a Innsbruck (1499), ha decaído bastante. Aunque gran parte de la narración está he­cha sobre documentos originales, la pobreza de sentido histórico del autor hace que sean también pobres los resultados.

G. Franceschini

Historia de mi Fuga de los «Plomos» de Venecia, Casanova de Seingalt

Narración autobiográfica escrita en francés por el autor venecia­no Jacques Casanova de Seingalt (1725-1798), publicada en 1788, en Leipzig, y probable­mente en Praga el año anterior. Su verda­dero título es Historia de mi fuga de las pri­siones de la república de Venecia llamadas Plomos [Histoire de ma fuite des prisons de la République de Venise qu’on appelle les Plombs]. Uno de los hechos más ruidosos de 1756 es el de la fuga de Casanova y de un compañero suyo, el padre Marino Balbi, de la terrible prisión veneciana: memoria­listas, embajadores y oficiales de la Corte lo comentan, admirando de modo diverso la habilidad del aventurero. Después de un prólogo de entonación filosófica, en que afir­ma la sinceridad de su vida, cuenta cómo, por las intrigas y sobre todo por causa de los amores de una bella viuda, es aprisio­nado en los Plomos.

Lo acusan, valiéndose de las confidencias de un espía, de prácticas de magia, y lo someten a proceso. En la tris­teza de la prisión, Casanova planea la fuga y, mediante los más sutiles planes, consigue poner en ejecución su proyecto; de modo particular son descritas las jornadas en que, entre vivas preocupaciones, prepara la fuga bajo los techos de plomo de la celda. Viene en su ayuda, primero mediante una correspondencia latina escondida en libros de lec­tura, Marino Balbi, noble veneciano, clérigo somasco. Finalmente, bajando con cuerdas hasta el agua de los «cimientos», consigue escapar con su compañero y abandonar el suelo de la ingrata patria. La narración po­see un extraordinario interés psicológico. Casanova recrea, no sin arte, el clima en el que se desarrolló su vida, que presenta como modelo de sinceridad en medio de la malsana sociedad contemporánea. En la más compleja y famosa Historia de mi vida (v.) el autor escribió de nuevo la historia de su fuga en unos pocos y emocionantes capítu­los, pero en estas Memorias el cotejo de algunos fragmentos, como el famoso de la descripción del hallazgo del «Erbaria», en Venecia, por la mañana temprano, indica cómo el autor revivió con alegre despreo­cupación la aventura más extraña de su existencia.

C. Cordié