[Storia di Venezia nella vita privata dalle origine alia caduta della repubblica]. Obra de Pompeo Molmenti (1852-1928), publicada en 1878, y reimpresa más veces con adiciones. La edición de lujo, ilustrada, de 1904, llamó particularmente la atención de los doctos y del público. En la definitiva de 1910 se puede decir que Molmenti, aunque conservando la primera división en el desarrollo de la materia, hizo una obra nueva por las numerosas adiciones y explicaciones llevadas a cabo tras un profundizado trabajo de investigación.
La historia se divide en tres partes: la primera va del siglo IX a finales de la Edad Media y trata de la formación de la ciudad, de su liberación del dominio bizantino y de la afirmación de su independencia y de su predominio en Oriente. La segunda parte llega hasta principios del siglo XVII y comprende la época en que las riquezas del comercio afluyen a la ciudad, que se embellece de un modo espléndido, en que las artes, la cultura y la industria florecen magníficamente; pero ésta es también la época en que los hábitos de lujo y comodidad empiezan a corromper a las gentes y las conquistas turcas en Oriente, así como el descubrimiento de nuevas vías de comunicación alrededor de África, amenazan la potencia véneta. La tercera parte llega hasta la caída de la República, y el autor describe a través de muchos azares la decadencia por decrepitud de aquellas instituciones que habían forjado la gloria y la fuerza de Venecia. En pinturas fieles y animadas de las distintas épocas se representan en estas páginas las varias clases sociales, con sus costumbres, que, por la particular conformación de la ciudad y de su gobierno y los contactos con el Oriente fueron distintas de las del resto de la península. Aquí, en efecto, los gremios de las artes, a diferencia de las otras ciudades, se mantuvieron siempre alejados de la política. El sentimiento religioso que alrededor del año 1000 rayó en el fanatismo en otras partes de Europa, en Venecia, bajo el dominio de los prudentes mercaderes que la gobernaban, se mantuvo libre de exaltaciones. Molmenti, crítico de arte, además de historiador, se detiene de un modo particular en la vida de los artistas y en sus obras, dedicando importantes páginas al barroco veneciano y a la renovación artística del siglo XVIII. Toda la compleja vida de un pueblo, en todas sus manifestaciones, aparece en esta obra a través de una meticulosa documentación, narrada por un escritor que observa personas, cosas y acontecimientos, con el fin de dar a conocer a una sociedad… «no solamente gobernada por la audacia del alma, sino también por la agudeza del intelecto, en un país donde el arte brilló vivamente».
E. Grasso
