[Histoire d’un ruisseau]. Obra de divulgación científica del geógrafo Jean-Jacques-Elisée Reclus (1830-1905), publicada en 1876. El gran valor educativo e instructivo del libro lo hizo célebre y lo acerca a otros libros de este género, como el Bel Paese de Stoppani y Les étoiles et les curiosités du ciel (1881) de Flammarion. Se describe la historia de un riachuelo («si recién nacido se pierde entre los musgos, es la historia del infinito»), abrazando el entero ciclo de su existencia, desde su manantial a su llegada a las más amplias aguas del río. Con prudente comprensión del alma de los jóvenes a los que se dirige, el autor indica con brío la vida del agua en los desiertos y de los torrentes en las montañas, la naturaleza de los remolinos, de los abismos, de las fuentes, con vivaces descripciones de cascadas y raudales. De la misma manera se ilustran las múltiples actividades del hombre que se refieren al agua, del riego a la pesca, a los molinos y barcas. De esta forma todo el elemento, benéfico o maléfico, según las formas de vida entre las que se desliza, está comprendido en su fuerza y en su devenir, con íntima participación en la existencia y el continuo trabajo de transformación de todas las cosas. El estilo límpido y ágil se vale de una infinidad de observaciones y de hechos físicos presentados con prudente fusión de motivos narrativos y de digresiones científicas o culturales. Por ello la obra ha llegado a convertirse en una de las clásicas introducciones a la ciencia: la geografía amada y divulgada por Reclus es un templo de la naturaleza donde no hay sitio más que para la admiración de sus leyes, y de la acción del hombre en su sueño de perfección.
C. Cordié

