El Hogar Del Holandés, Kirke Paulding

[The Dutchman’s Fireside]. Novela del escritor nor­teamericano James Kirke Paulding (1779- 1860), publicada en 1831. Catalina Vancour, hija de un colonizador holandés establecido cerca de Albany, es amada por su primo adoptivo Sybert Vancour, que, después de una lucha desesperada, logra salvarla de un indio que trataba de asesinarla. Corres­pondido por Catalina, el joven la sigue a Nueva York, donde por su belleza se con­vierte en el ídolo de la ciudad. Al estallar la llamada guerra franco-india (1754-1760), Sybert participa en ella como explorador en el séquito de Sir William Johnson, al que había conocido durante una expedición de caza. Gravemente herido en un combate» comunican a Catalina que ha muerto, lo que aumenta la alegría de la muchacha a su vuelta inesperada. La narración termina con el matrimonio de ambos. Entre los perso­najes figura, bajo el nombre de Timothy Wessel, aquel Lewis Wetzel (1764-1808?) que se hizo célebre en la Virginia occidental y en Ohío como perseguidor de indios, por los cuales fue capturado cuando era niño. Es tal vez la obra cumbre del >autor y trata bastante fielmente, aunque en un tono bur­lón, de la vida de los colonizadores holan­deses del valle del Hudson en tiempos de la guerra de los Siete Años, así como en su primera novela Koningsmarke (v.) había narrado las aventuras de los colonizadores suecos del estado de Delaware. Está basada en parte en las Memorias de una dama ame­ricana [Memoirs of an American Lady] de Anne Grant (1755-1838) aparecidas en 1819.

B. Cellini

El Hojalatero Politicastro, Ludwig Holberg

[Den politiske Kandestober] Comedia en cinco actos del escritor danés Ludwig Holberg (1684-1754), representada por primera vez en Copenhague el 1722, y todavía viva en el repertorio teatral danés. Hermann von Bremen, maestro hojalatero en Hamburgo, descuida la profesión y la familia para leer diarios y libros políticos, discutir y hacer proyectos de gobierno con otros politicas­tros de su condición, en torno a la mesa de una taberna. En vano la mujer le re­prende e interrumpe violentamente en su «Collegium politicum», llegando incluso a vías de hecho. Fiel a la sentencia «Qui nescit simulare nescit regnare», no reacciona, perdido en sus sueños de grandeza. Moles­tos y divertidos al mismo tiempo por su actitud, algunos nobles y burgueses de la ciudad deciden gastarle una broma, diciéndole que ha sido elegido alcalde.

En su vanidad, Hermann encuentra más que natu­ral el nombramiento, y se dispone a gozar de los honores que le esperan por su nuevo rango. Mientras cambia su nombre por el de von Bremenfeld y piensa en la librea del criado promovido a lacayo para la oca­sión; la mujer busca un profesor de fran­cés para la hija y rehúsa recibir a sus vie­jas amigas. Pero la alegría de Hermann dura poco, y se ve obligado a reconocer bien pronto cuán difícil cosa es el gobernar. Un abogado pretende hablarle en latín, un maestro sombrerero quiere que lea, en la sesión, una larguísima solicitud, al tiempo que otros artesanos exigen se les haga in­mediatamente justicia. No faltan tampoco las amenazas y los atentados a la incolumidad personal del nuevo alcalde, tanto que éste, asustado, humillado y desespe­rado, decide ahorcarse. Pero cuando sabe que todo ha sido una chanza experimenta un gran alivio y apalea de lo lindo a su mujer que se lamenta, advirtiéndole que de ahora en adelante no tiene necesidad de aprender el arte del disimulo, porque se propone dedicarse a su profesión. Su hija Engelke recibe ahora por fin el permiso para casarse con su querido Antonio, hasta en­tonces despreciado por Hermann. «Cuando un hojalatero llega a alcalde, sucede ni más ni menos lo mismo que cuando un alcalde quiere improvisarse hojalatero».

Esta es la moraleja de la comedia que, por la vivaci­dad del diálogo y la caracterización de los personajes, está considerada como una de las mejores del teatro holbergiano.

A. Manghi

Hogen Monogatari, Anónimo

[Historia de la era Hogen]. Obra de la literatura japonesa, de autor desconocido, aunque ha sido atribuida a Hamuro Tokinaga (siglo XIII) y también a otros. Es la historia novelada, en tres volúmenes y treinta y siete capítulos, de la guerra civil de la dinastía Hogen (1156- 1158), provocada por una disputa de suce­sión al trono. Al morir en 1155 el empera­dor Konoe (1142-1155), su hermano, el em­perador Sutoku (1124-1141), que había ab­dicado hacía ya muchos años, quiso que ascendiera al solio su propio hijo Shigehito; pero el padre de Sutoku, el emperador Toba (1108-1123), que había también abdicado muchos años antes, hizo nombrar a otro de sus hijos, Go Shirakawa (1156-1158). De ello resultó una lucha en la que Sutoku fue sostenido por la familia de los Minamoto, y Go Shirakawa por la de los Taira, los cuales salieron finalmente vencedores. Su­toku fue desterrado, Shigehito obligado a hacerse bonzo, y los demás fueron muertos o proscritos, mientras los Taira cobraban un papel preponderante, y aumentaban conside­rablemente su prestigio.

Por el estilo, sim­ple y vigoroso, esta obra es comparable al Heiji Monogatari (v.); las descripciones son detalladas y llegan hasta los pormenores del vestido, de las armas, de los arneses de los caballos, etc.; abundan también los discursos y se citan episodios enteros de la historia china y japonesa. Una vez más, toda la trama es como una inmensa trage­dia del destino concebido a la manera bu­dista, de modo que el éxito o el fracaso se interpretan como efecto del «karma», o sea de los méritos y deméritos acumulados en existencias anteriores. El Hogen Monoga­tari ha ejercido asimismo una influencia profunda en la literatura japonesa poste­rior, dando argumento a numerosos dramas clásicos («nó»), a novelas y a monumentos figurativos. [Trad. inglesa de E. R. Kellogg en Transactions of the Asiatic Society of Japan, vol. 45, parte I (Tokio, 1917)].

M. Muccioli

Hofwijck, Constantijn Huygens

Poema bucólico del es­critor holandés Constantijn Huygens (1596-1687), publicado en 1653. Hofwijck es la quinta de Huygens, cons­truida en medio de un lago en las cerca­nías de la aldea de Voorburg. Detrás de la casa, rodeada de agua, se extienden jardi­nes y bosques. En los ocios que le dejaba su cargo de secretario del «statouder» Federico Enrique, Huygens iba a Hofwijck en busca de quietud y soledad, para dedicarse a aque­llos ocios literarios que él consideraba el mejor alivio de sus gravosas ocupaciones. En este breve poema dedicado a su casa de – campo, la describe tal como aparece a su imaginación, dejándose llevar luego de con­sideraciones morales o escenas pastoriles, como aquella en que el aldeano Kees cor­teja a su Trijn. Escrita en un estilo rebus­cado, esta obra ejerció una gran influencia durante más de un siglo, sirviendo de mo­delo en Holanda a innumerables poemas de argumento análogo.

H. Henny

Historia del Derecho Español, Eduardo de Hinojosa

Obra del escritor español Eduardo de Hinojosa (1852-1919), verdadero renovador de los estudios de historia jurídica en España y fundador de la moderna escuela española de cultivadores de esta disciplina. Su His­toria del Derecho español (Madrid, 1887, reimpresa en 1925), obra de juventud, re­presenta el punto de transición de su orien­tación romanista a la germanista. En efec­to, en su tomo I, único publicado, el autor presentaba una exposición sistemática del Derecho de los pueblos primitivos de la Península, del de la España romana sobre todo, y unos capítulos iniciales sobre el de la época visigoda, que no llegó a desarro­llar. Las dificultades para poder ofrecer una acabada síntesis del derecho de las épocas sucesivas, por falta de suficiente elaboración monográfica, le hicieron dete­ner la publicación de esta obra, decidiéndose entonces a investigar sobre las fuentes medievales, para ir estudiando distintos as­pectos e instituciones. Esta labor se reflejó luego en sus más notables trabajos y opús­culos, testimonios de su consagración ger­manista. Su Historia del Derecho español, a pesar de su limitación de contenido, re­presentaba un avance fundamental en los estudios de nuestra historia del Derecho. Como observa Galo Sánchez («Revista de Derecho privado», VI, p. 162), hasta 1887 no se había escrito ningún manual científico de historia del Derecho español. En esta obra se utilizan por primera vez las apor­taciones de los grandes investigadores ale­manes, especialmente sobre fuentes roma­nas. Los estudios etnográficos y de Derecho comparado sobre los pueblos primitivos son utilizados también en la debida mesura; y los aspectos económicos y sociales, como bases de las estructuras juridicopúblicas, son objeto de especial atención. En defini­tiva, en la Historia del Derecho español de Hiño josa campean ya las cualidades que habían de manifestarse en la fecunda pro­ducción del insigne maestro. Hoy, a pesar del tiempo transcurrido desde su publica­ción y de los progresos efectuados en los estudios históricos sobre nuestro más an­tiguo Derecho, la obra de Hinojosa es to­davía aprovechable en muchas de sus pá­ginas y siempre resultará un modelo en orden a su concepción y método.

J. M. Font Rius