Nació el 7 de junio de 1788 en Peschiera y murió el 16 de diciembre de 1858 en Padua. Su verdadero nombre era Giovanni Antonio; pero adoptó el de Augusto en homenaje a la duquesa de Parma, que cierto día le denominó así por error.
Emprendió la carrera dramática movido por el amor de la actriz Assunta Perotti. Retirado de la escena al cabo de algunos años, dedicóse (1856) a la enseñanza en el Instituto Filarmónico – dramático de Padua, y publicó los Principi d’arte drammatica rappresentativa (Milán, 1857). Casóse con la actriz Luigia Ristori, viuda, y tuvo de ella una hija que siguió la misma profesión de la madre.
La importancia de Bon se debe a su producción dramática, que le sitúa en la primera fila de los comediógrafos italianos posteriores a Goldoni, a quien profesó una gran devoción.
En él inspiró también sus mayores éxitos: Ludro y su gran jomada (1832, v.), El matrimonio de Ludro (1837, v.) y La vejez de Ludro (1837, v.). Bon experimentó asimismo la influencia de Moliere y Beaumarchais, como lo demuestra su intento de continuar la trilogía de este último con El testamento de Fígaro (1837).
Particular interés presenta Dietro alle scene, donde, sobre la base de su experiencia personal, describe el autor con irónica vivacidad el ambiente de una compañía de picaros. En cambio, no ofrece gran interés su aportación a la moda de la comedia lacrimosa (La mujer y las novelas).
G. C. Castello
