Jean Bolland

Nació el 13 de agosto de 1596 en Julémont y murió en Amberes el 12 de sep­tiembre de 1665. Fundó la sociedad cientí­fica llamada, por su nombre, de los bolandistas.

Realizados sus primeros estudios en Utrecht, ingresó en el noviciado de la Com­pañía de Jesús y cursó filosofía en Lovaina y Amberes. Los años de enseñanza anterio­res a su ordenación sacerdotal y pasados en diversos colegios le permitieron profun­dizar su formación humanística y ejerci­tarse en el conocimiento de las lenguas europeas.

Una vez ya sacerdote, permane­ció en Malinas como prefecto de estudios a lo largo de cinco años; pero a la muerte del padre Rosweyde (1629) acudió a Am­beres para examinar el material hagiográfico dejado por el difunto. Percatado de su importancia, ofreció cuidar de su publi­cación y hasta la muerte se ocupó casi exclusivamente en la ordenación y redac­ción de Actas de los santos (v.)

A él se debe también la primera idea y la realiza­ción de la Imago primi saeculi, obra des­tinada a conmemorar el primer siglo de la Compañía; su discípulo Godofredo Henschen, escogido como colaborador en la empresa, revolucionó la técnica del trabajo, ya par­cialmente compuesto, y Bolland, antes de morir, pudo ver el éxito alcanzado en todas partes por los cinco primeros tomos del conjunto (dos correspondientes a enero y tres a fe­brero), que le valieron, entre otros honores, ser invitado a Roma por el pontífice Ale­jandro VII, viaje que ya no pudo realizar. Es también notable la extensa correspon­dencia de Bolland con eruditos contemporáneos de toda Europa.

C. Falconi