Ricercari de Frescobaldi

Composicio­nes instrumentales en estilo polifónico, pu­blicadas por Gerolamo Frescobaldi (1583- 1643) en las dos recopilaciones Ricercari et canzoni franzese fatte sopra diversi oblighi in partitura, per organo (Roma, 1615, y Venecia, 1626 y 1642, junto con los Capricci) y Fiori musicali di diverse compositioni (Venecia, 1635). Una selección, en no­tación moderna, es la publicada en Flo­rencia en 1918 a cargo de Felice Boghen.

Como casi todas las formas tratadas por Frescobaldi, también la del «ricercare» se remonta al arte organístico italiano de prin­cipios del siglo XVI; y entre todas las for­mas organísticas de la época, es la polifó­nica por excelencia, basada sobre el prin­cipio de imitación, es decir, de la repeti­ción de un tema o motivo sucesivamente en las diversas voces (partes) con un inter­valo determinado, generalmente en la «quin­ta» superior o inferior. El término «ricer­care» indica precisamente dicho desliza­miento de las voces (como los de «caccia» y «fuga», forma esta última destinada a convertirse en la más moderna y completa del género). En el planteamiento fugado, el «ricercare» («tiento») tiene algo del «mote­te» vocal de la época, del que fue equivoca­damente considerado como una imitación, mientras que en realidad tiene una estruc­tura muy distinta. Es por otra parte com­prensible que las formas de la música ins­trumental todavía joven experimentasen en cierto modo la influencia de aquellas formas vocales ya maduras. En la obra de Fresco­baldi ésta es la forma más severa y lineal: todo en ella se desarrolla bajo un ritmo y color únicos; estamos en los antípodas del carácter fantástico de las Tocatas (v.)f aun­que tanto en unas como en otros se halle en el fondo la misma espiritualidad místi­ca. El «ricercare» tiene a menudo varios temas o asuntos, cada uno de los cuales parece iniciar un período nuevo; pero muy pronto se entrelazan y funden uno en otro.

Los títulos indican algún procedimiento particular, como en los Caprichos (v.), pero sin el carácter de extravagancia de estos últimos: por ejemplo «Ricercare con quattro soggetti», «Obligo di non uscir mai di gra­do», «Cromatico», «Con obligo del basso come appare», etc. En las Fiori musicali también los pocos «ricercari» adoptan casi todos una función litúrgica (para ejecutarse después del Credo de la misa), pero el carácter no cambia. En todas partes los asuntos son bastante sencillos, casi elemen­tales; dicha sencillez se extiende empero en una austera polifonía de gran belleza y pureza. El sentido tonal, lo mismo que en los Caprichos y en las Canciones, es en ge­neral más arcaico e indeterminado que en las Tocatas y especialmente en las Par titas (v.), es decir, que se resiente mayormente del espíritu de las modalidades medievales. Pero también se encuentran a menudo atre­vimientos y, sobre todo, cromatismos.

E. Fano

Aunque sus composiciones, de forma algo sobrecargada y a menudo difícil, no dejen una impresión de conjunto lo bastante pre­cisa, fue un artista que señaló un progreso; su estilo es indudablemente instrumental y tiene el movimiento de la vida. (Combarieu)