Fábula satírica
Los animales de la Granja Manor son explotados por su propietario y, por este motivo, deciden rebelarse e instaurar su propia democracia. La revolución acaudillada por los cerdos Napoleón y Snowball, triunfa; pero pronto degenera, como está predestinado.
Napoleón, después de haber desterrado a Snowball, instaura el terror; la vieja constitución es abolida y sustituida por una nueva, que consta de un solo artículo: «Todos los animales son iguales, pero algunos lo son más que otros». La dictadura, con su funesto acompañamiento de adoctrinamiento y de represión, desemboca en una nueva paz con los hombres de los que, ahora los animales revolucionarios de antaño ya no se distinguen.

