Las Colecciones, Saverio Bettinelli

[Le raccolte]. Pe­queño poema en octavas, en cuatro cantos, de Saverio Bettinelli (1718-1808), publicado en 1751. Se escribió con el intento de ridi­culizar el uso y el abuso de hacer coleccio­nes de versos, sobre todo en ocasión de celebrarse bodas. Tras de un breve preám­bulo al lector (con el fin de hacer una defensa preventiva contra futuros censores) y de una nota del editor (la publicación es en honor de los esponsales del noble veneciano Andrea Cornaro) el satírico Bettinelli invoca a la Musa para que le ayude en la extraor­dinaria empresa. Muchos son los tontos que ambicionan la corona poética; es necesario poner en guardia contra ellos a las gentes. La colección es una traicionera máquina in­fernal, agradable de aspecto, pero verdade­ramente tóxica porque expande un «maligno jugo somnífero», que «hace estrago en las monjas y doctores / y los castos amores y bodas envenena». Una joven y original dio­sa, Cacoetes, quiere inspirar a un sinfín de poetastros, eruditos y críticos; crecen en nú­mero los ambiciosos que anhelan la gloria, abates, tipógrafos, académicos; todos se con­vierten en alumnos de Febo y desean elevarse al Parnaso; brindis, bodas, festejos, hacen pulular a los alumnos de Cacoetes hasta formar un verdadero ejército en ar­mas.

Al hacer los preparativos de la lucha contra los enemigos, aumentan las discusio­nes insulsas, las charlas en versos libres o rimados: una verdadera barahúnda de es­critorzuelos confunden los espíritus de la gente. Finalmente se pasa revista al ejér­cito de las «Colecciones»: terrible es su pre­sencia, lleno de hinchazón y de tontería; entre doctos e ignorantes se dividen sus di­versas escuadras. Pero Apolo, con sus adep­tos, les derrota con suma facilidad y aún se burla de ellos. Las vanas «Colecciones» se pierden por tocinerías y pescaderías y en otros usos siquiera de pública utilidad como papel de desperdicios. El poemita de Betti­nelli, imitación del Facistol (v.) de Boileau y de otras obras satíricas, expresa con cierto resentimiento un pensamiento justo en mu­chos aspectos: el de una mayor libertad ar­tística para con la tradición y para con las costumbres académicas. Con escasa viveza polémica contestaron Marco Forcellini y Natale delle Laste con un Parecer segui­do de una Epístola de Cario Gozzi, en una publicación anónima e inspirada por la Aca­demia de los Granelleschi. Pero la polémica de Bettinelli debía manifestarse mejor en la lucha renovadora de las Cartas Virgilianas (v.).

C. Cordié

…con su estilo franco-jesuíta y con sus versitos repiqueteados a lo Boileau, dice cosas agudas sobre las Colecciones. (Carducci)