Titurel

Personaje del poema de su nombre (v.), de Wolfram von Eschenbach (11709-1220?), del que sólo se han conser­vado algunos cantos fragmentarios.

Titurel es el héroe de una leyenda surgida alrede­dor del mito del Graal (v. Historia del Graal), pero su aparición en el poema de Wolfram es sólo accidental: la obra se ti­tula con su nombre únicamente porque se habla de él en los primeros versos, para explicar los vínculos de parentesco que le unen con los dos jóvenes Sigune y Schionatulander, cuyo amor constituye el ver­dadero argumento de los fragmentos que hasta nosotros han llegado. Titurel es el rey del Graal y su nombre está evidente­mente relacionado con el de Tito, quien tras la destrucción de Jerusalén, en la leyenda del Graal, da libertad a José de Arimatea (v.), encarcelado por los judíos por haber enterrado el cuerpo de Jesucris­to. Esta genealogía queda dibujada más ampliamente en un poema posterior, de igual título, atribuido a Albrecht von Scharfenberg (siglo XIII), que es una re­fundición sin peculiares méritos artísticos.

En sus primeros cantos, Titurel es verda­deramente el protagonista. Es un joven tan virtuoso y de vida tan noble y pura que todos cuantos le conocen le aman. Un án­gel le llama para servir al Graal, entre­gándole las sagradas reliquias (el Sagrado Vaso y la lanza de Longinos), y Titurel construye el templo, donde luego reina du­rante cuatrocientos años, transmitiendo fi­nalmente su sagrada misión a su hijo Anfortas (v.). Su figura no tiene la menor consistencia artística y sólo es importante como tronco de numerosas generaciones de servidores del Graal, cuyo mito se com­pleta en las aventuras de Parzival (v. Perceval) y en el drama Parsifal (v. Perceval), de Richard Wagner, donde el viejo Titurel muere cuando, al negarse el pecador Anfortas a celebrar el rito del Graal, él no puede alimentarse con la Eucaristía.

V. M.ª Villa