Timón

Personaje central del Timón de Atenas (v. Timón el misántropo), drama de William Shakespeare (1564-1616). En la pri­mera parte de la obra nos hace ver la li­beralidad en sus más ingenuas y extrava­gantes manifestaciones; más que un hom­bre a quien pueda juzgarse según normas humanas — que le harían aparecer ni más ni menos que como un loco—, Timón es la liberalidad personificada, alegoría no exenta de cierta exuberancia retórica.

Tal exageración pasa al exceso opuesto cuando Timón descubre el verdadero carácter de los amigos que le rodeaban: ninguna in­vectiva le parece bastante enérgica para vituperar a los pérfidos, y las diatribas que el improvisado misántropo inventa compiten con las de Tersites (v.) y de Alceste (v.); pero, en realidad, Tersites y Timón no parecen más que pretextos para desahogar una vena de atrabiliaria in­dignación contra las costumbres humanas, que tal vez recoge el sentimiento del poeta (mucho más trágicamente expresado en el Rey Lear, v.), pero que responde también a una moda satírica muy difundida en la Inglaterra isabelina: los espectadores de­bían gozar extremadamente con las feroces invectivas de Tersites y escuchar con gran complacencia un diálogo como el de Timón y Apemanto (acto IV, escena 3), donde los dos rivalizan en cubrirse de insultos.

Ca­rácter, si tal puede llamarse, falto de su­tileza, diríase que Timón podría haber na­cido mejor de la fantasía de un Calderón de la Barca que de la de un Shakespeare, y en efecto, su drama, más que a una obra shakespeariana, se parece a un auto sa­cramental.

M. Praz