Timeo

Personaje principal del diálogo platónico de su nombre (v.), el cual constituye el único testimonio acer­ca de su personalidad. Los antiguos le con­sideraban filósofo pitagórico y le atribuían una obra sobre la Naturaleza, de la cual Platón había tomado algunas ideas, pero es evidente que fue precisamente el diálogo platónico el que justificó la catalogación de Timeo entre los pitagóricos (Platón na­da dice de tal pitagorismo, pero éste pudo tal vez deducirse del nombre de su ciudad natal, Locris, importante ciudadela de aque­lla secta filosoficorreligiosa) y que su pre­tendido tratado sobre la Naturaleza no era en realidad más que un resumen del Timeo.

El intento de Platón al presentarnos a este personaje obedece probablemente al hecho de que Timeo había ocupado en Lócris «ciudad bien ordenada según óptimas le­yes», los más altos cargos políticos, alcan­zando a la vez las cumbres de la sabiduría filosófica. Timeo es, pues, como Critias (v.) y Hermócrates, cuyo elogio le hace Sócrates (v.), uno de los políticos en quienes Platón encarna la figura del legislador filósofo den­tro del mítico halo del Timeo y del Critias (v.). A él está confiada la larga exposición de la cosmogonía platónica que ocupa el diálogo casi por entero.

A. Pasquínelo