Taras Bulba

Héroe de la novela del mismo nombre (v.) de Nicolás Gogol (Nikolaj Vasil’evič Gogol’, 1809-1852), figura en cierto sentido simbólica de todas las cualidades características, positivas y ne­gativas, del tipo histórico del cosaco.

La figura del cosaco no era totalmente nueva en la obra de Gogol, que había represen­tado varios tipos de ella en sus Veladas en la finca de Didanca (v.). La importan­cia de Taras Bulba consiste en el carácter algo polémico con que Gogol intentó ex­plicar aquellos rasgos nacionales que, sal­tando a los ojos en la vida contemporánea, parecían ridículos, como son la pereza  la indiferencia y la terquedad. Proyectado so­bre un fondo histórico, en cambio, adqui­rían todo su valor real. Así la testarudez, que en la figura del cosaco Cimba, en las Veladas, resulta ridícula, en Taras adquiere el aspecto de la tenacidad inspirada en el amor patrio, mientras que la indiferencia y la flema de los personajes cómicos de otros relatos se convierte en Taras en heroica serenidad.

Frente a él, las figuras de sus dos hijos encarnan la una, la de Ostap, la continuidad heroica y la otra, la desvia­ción de ésta, aunque ambas se inspiran en la tradición de la poesía popular: la pri­mera en los cantares guerreros y la otra en los cantares amorosos. Con Taras, que da muerte con su propia mano al hijo que se ha pasado al enemigo y asiste al supli­cio del otro, aquella tradición parece re­conocer, en un último resplandor de gloria, su propio fin. El propio Taras parece darse cuenta de ello: postrer representante de la epopeya cosaca, lleva ya en sí la nostalgia, y con él la antigua vida de su pueblo se vuelca bruscamente en la perpleja y com­pleja civilización rusa del siglo XIX.

E. Lo Gatto