Stella Violandi

Personaje del drama de su nombre, del es­critor neohelénico Grigorios Xenopoulos (1867-1951). La obstinada energía que ase­meja Stella a su padre, el tiránico Paneghís Violandi, rige como un hilo doloroso y tenaz la aventura en que la joven, lle­vada por el ímpetu de su inexperta juven­tud, empeña su vida.

Con confiado impulso e ingenuo abandono, Stella cree en el amor de Cristino Zamanos, pequeño don Juan (v.) que sólo piensa en la dote, y le co­rresponde con todo el fuego de sus jóvenes años. Descubiertos sus sentimientos y amenazada por su padre, que conoce las fecho­rías del joven y quisiera dar a Stella un esposo más conveniente, la muchacha no vacila en desafiar a su progenitor. Encerra­da en una buhardilla, resiste a la voluntad de su padre sin doblegarse, siempre fiel a su ideal, o sea a sí misma y a su sueño. Y un día en que se le presenta ocasión, es­cribe al amado, declarándole que está dis­puesta a huir con él si acude a salvarla.

Tensa en esta inflexible y desesperada co­herencia que constituye la íntima lógica de toda pasión exclusiva, Stella es en este momento la autora de su drama. Y cuando se entera de pronto de que el hombre por quien se sacrificó es un hombre indigno que, olvidándola, ha buscado y obtenido la mano de otra mujer, el choque con la realidad y el derrumbamiento de sus en­sueños rompen de golpe la frágil fibra de aquella muchacha que ve desaparecer de repente toda razón de vivir. Stella alcanza la nota más intensa de su doliente huma­nidad, no en la contraposición de su fuerza tenaz y convencida a la fuerza de su pa­dre, sino en su imposibilidad de dominar su sencillez tan desarmada ante la reali­dad de su derrota.

M. Siguro