Personaje de la tragedia de su nombre (v.), de Johann Wolfgang Goethe (1749-1832). Criatura palpitante de vida, amante y no pecadora, ignorante del mal y víctima de la pasión, ligera como corresponde a un ser concebido por la fantasía de un poeta, Stella, pura y fresca, encarna la propia pasión de Goethe, que en ella se refleja, mostrándonos ora el rostro de Maxi, ora el de Friederike, ora el de Lotte, ora el de Lili.
Pero siempre es la misma muchacha, honrada burguesa, que encendida por la llama del amor se convierte en poesía e irrealidad. Su andar por el mundo es como el vuelo de una mariposa o como el brotar de una flor en primavera, coloreada y espontánea. Y como una mariposa o una flor debía morir de pena, de amor o de felicidad. El suicidio que le impuso el público, que no la comprendió y tomó por verdadera carne el delicioso envoltorio femenino de un corazón apasionado, mató también en ella a la poesía. Bien lo sabía su autor, que siempre la amó tal y como la había concebido por primera vez. G. F. Ajroldi

