Olavi Koskela

Protagonista de la no­vela finesa La canción de la flor escarlata (v.) de Johannes Linnankoski (1869-1913), Olavi Koskela es el don Juan (v.) finlan­dés, cuyo prototipo es el Lemminkáinen (v.) de Kalevala (v.). Hijo menor de un rico campesino, Olavi está destinado al estudio, pero muy pronto abandona escuela, casa y familia para lanzarse a la vida vaga­bunda, que para él se identifica con una ininterrumpida serie de aventuras amoro­sas.

Sin embargo, no es un seductor de profesión: en realidad es un poeta del amor, que gusta y canta el perfume de todas las flores que coge. Por ello las mu­jeres no pueden olvidarle, y su amor es siempre fatal. Así aparecen, en el perso­naje finlandés, los dos motivos que carac­terizan al don Juan occidental: la capaci­dad de seducción y la vida errante. Pero, mientras en este último expresan una conscíente desvinculación con respecto a todas las tradiciones familiares y patrias, en Ola- vi nacen de buena fe de un instinto aven­turero y soñador que constantemente le empuja en busca de novedades.

Don Juan es, en el fondo, una personificación del Maligno; Olavi Koskela lleva en sí por igual el bien y el mal. Y la lucha entre estos dos principios, que es el motivo cen­tral de la obra de Linnankoski, debe cum­plir todo su ciclo en el protagonista antes de concluir con la victoria del bien. Tras la muerte de su madre, Olavi se propone cambiar de vida: se casa, se construye una vivienda y se dedica intensamente a la agricultura. Su trabajo, y sobre todo la presencia de su mujer, abnegada y valien­te, le salvan del peligro de nuevas eva­siones y de las sombras de un turbio pa­sado; finalmente, el nacimiento de un hijo es la señal del perdón que la vida le ha otorgado.

T. Tuulio