Olegario

[Oleguer]. Protagonista de El usurero (v.) del escritor catalán Narcís Oller (1856-1930). La obra es el «estudi d’una passió» como dice el subtítulo. Es el estudio de la pasión de la avaricia, vicio del que dice es «como una aberración bes­tial que no cabe en razón humana».

Ole­guer — «l’escanya-pobres» — ama el dinero por sí mismo, por eso es despreciable. Ole­guer vive sólo para acumular onzas y do­blones aunque sea a costa de grandes pri­vaciones. Oleguer se ve devorado por el oro. El dinero oscurece su intelecto y vi­cia su voluntad. Se ha arrojado enteramen­te en el desorden del pecado — la avaricia — y se hace completamente incapaz de la más simple comprensión humana; ya no puede ver la ley moral más natural y obvia. Ole­guer sufre ya en vida el infierno de su pecado: todos le desprecian.

Oleguer vive la tragedia del ser aislado. Casado con Tuies, ambos se pasan las noches buscando escon­drijos para las bolsas de oro y contando y acariciando las onzas. Pero cada cual es­conde al otro una parte de sus riquezas propias. El clima opresivo de avaricia que Oller ha sabido infundir a la novela al­canza su cumbre en el momento en que Tuies se defiende a mordiscos de Oleguer, que pretende contar el dinero de aquélla. Oleguer hace prometer a su esposa que, en caso de ser raptado y exigírsele un res­cate a cambio de su vida, jamás dará oídos a sus súplicas, aunque vengan avaladas por su propia firma.

Un día el usurero des­aparece y a Tuies le llega una nota firmada por él, donde le pide que deje en un sitio determinado mil duros por su rescate, de lo contrario le matarán. Tuies no hace el menor caso, fiel a su promesa y pensando que si su esposo muere, ella poseerá más riquezas. Al cabo de unos meses aparece Oleguer — «l’escanya-pobres» — colgado en el túnel de una mina abandonada.