Nikolenka Irtenev

Protagonista de los tres relatos Infancia, Adolescencia y Juventud (v.), de León Tolstoi (Lev Niko­laevič Tolstoj, 1828-1910).

En Nikolenka, Tolstoi se pinta a sí mismo, evocando sus recuerdos, desde su infancia a su juven­tud. Por ello analizar a Nikolenka equivale a analizar al propio Tolstoi, ya que el ca­rácter autobiográfico de esos relatos no sólo era reconocido por el autor, sino que está confirmado por todo cuanto se sabe de su biografía. El primer rasgo característico de Nikolenka es su tendencia a la introspec­ción, que determina en él, como conse­cuencia, un continuo conflicto espiritual en su evolución desde la niñez a la juventud.

En ella el yo del héroe se halla en primer plano, sostenido por una conciencia de su personalidad que a veces asume la forma del amor propio. Un segundo rasgo, espe­cialmente durante su infancia, es la fuerza de la imaginación, que, si a veces hace de él un soñador, acaba sin embargo en­gendrando en su ánimo el sentimiento es­tético. En el tercero de los relatos, cuando el adolescente es ya un joven, todas esas cualidades más o menos instintivas pasan a ser conscientes y se modifican en conse­cuencia.

El concepto moral pasa a ocupar el centro de la personalidad de Nikolenka, el cual procura su perfeccionamiento inte­rior, aunque exteriormente algunas formas y algunas tendencias parezcan contradecir­se, como por ejemplo la excesiva impor­tancia que concede a las conveniencias so­ciales, uno de los rasgos característicos de la juventud de ese personaje. Una conti­nuación de Nikolenka en su aspecto auto­biográfico debe buscarse en Nechliudov (v.), el héroe del relato La mañana de un pro­pietario (v.), el cual aparece ya en Ju­ventud como amigo de Nikolenka.

E. Lo Gatto