Minne

La «Minne» es la conceptualización y, al mismo tiempo, la personifica­ción alemana del amor. Aparte de los influjos franceses, esta idea surgió en el suelo alemán, partiendo de los comentarios bíblicos y de las paráfrasis al Cantar de los cantares (v.), de Williram (s. XI) y de Trudpert (segunda mitad del XII), en las cuales el amor entre Salomón (v.) y la Sulamita (v.) se interpreta simbólicamente entre Cristo y el Alma.

En virtud de esta transformación del amor en un valor sim­bólico aquella idea no tardó en cristalizar en la personalidad de Frau Minne, que co­rresponde a la «Caritas» cristiana, junto a la cual aparece Frau Triuwe, que corres­ponde a su vez a la «Fides»; al hacerse más terrenal, la primera se encuentra a menudo acompañada o sustituida por Frau Venus, con su séquito de Amor y Cupido, y, al hacerse más caballeresca, entra en relación con Frau Aventiure. Ya en el siglo XIII Frau Minne es una persona com­pleta, centro de alegorías. La primera de éstas es quizá la descripción simbólica de la gruta de Tristán e Isolda (v.) en el poema que con este nombre (v.) escribió Gotdfried de Strasburgo: lecho de cristal (pureza de amor), pavimento verde (cons­tancia) y tres ventanas por las que pe­netra la luz (bondad, castidad y humildad).

Siguen luego numerosos poemas que ela­boran la alegoría del amor en sentido teó­rico, épico, fantástico y religioso. De me­diados del siglo XIII data un breve poe­ma, El consejo de amor [Der Minne Fürgedanc], que enseña las diez virtudes in­dispensables a todo enamorado. De la se­gunda mitad del siglo es una Doctrina del amor [Der Minne Lehre] en 2.250 versos, en la que el anónimo poeta narra haber llegado en sueños a un lago de sangre, de ardientes orillas, junto al cual está Cupido sobre una columna de oro, y adonde llega también, en un carro tirado por pa­lomas, Frau Minne, que hiere con una de sus flechas al poeta y le aconseja que es­criba a su amada. En los siglos XIV y XV la alegoría amorosa florece abundantemen­te.

De 1320-1340 son dos breves poemas de Meister Egen von Bamberg, Lamento de amor [Klage der Minne] y El corazón [Das Herz], donde las leyes del amor se hacen derivar de la propia doctrina cristiana. Hacia 1335-1340 Hadamar von Laber com­puso La caza [Die Jagd], donde narra que un día, guiado por su corazón y acompa­ñado de doce perros (alegría, voluntad, vo­luptuosidad, consuelo, constancia, fidelidad, fortuna, placer, amor, dolor, gracia y per­severancia), sale a la caza de una noble fiera a la que hiere en el corazón, pero de la que espera apoderarse gracias a la cons­tancia, la perseverancia y la fidelidad.

Tal vez de la misma época datan otras dos ca­cerías amorosas: la Cacería alegórica lla­mada de Königsberg [Königsberger Jagd­allegorie] narra que un cazador, no pudiendo apoderarse de una cierva con los perros de la virtud, recibió el consejo de intentar­lo con los perros de los vicios (duda, deslealtad y falsedad), y así logró adueñarse de la perversa presa; la Cacería del amor [Die Jagd der Minne] representa dos cacerías: una con los perros del vicio y otra, la única que tiene éxito, con los de la virtud. Hacia 1340 se compuso El castillo del amor [Die Minneburg]; el poeta des­cribe una fortaleza (la mujer) en la que sobre una columna se halla una imagen de hombre, de vidrio (la razón), y otra de mujer, de metal (la voluntad), que da a luz un niño (el amor). Este niño, con su séquito (los vicios), asalta el Monte de la voluptuosidad («Freudenberg») defendido por las virtudes, pero no logra tomarlo.

Él, a su vez, es atacado en su propio castillo, y al final se desarrolla un proceso ante el tribunal de la Minne, contra las mujeres infieles. Hacia 1350 debió de componerse El convento del amor [Das Kloster der Minne], donde el poeta refiere haber visi­tado, por indicación de una bella mujer, un convento donde hombres y mujeres, constituidos en una especie de orden reli­giosa, llevan una gozosa vida caballeresca unidos por la Minne, que no es ahora una persona sino la regla de la orden.

A fines del siglo XVI se remontan seguramente cua­tro breves poemas epicoalegóricos de Meister Altswert: La vieja espada [Das alte Schwert] es un diálogo entre el poeta y Frau Venus, en el cual ésta dicta sus nor­mas de amor; La capa [Der Kittel] refie­re un sueño en el que el poeta se encuen­tra con una mujer revestida de una capa de seda, y guiado por ella se dirige ante la emperatriz Venus y sus cinco reinas (las cinco virtudes), que le enseñan los precep­tos amorosos y le dan una esmeralda má­gica, gracias a la cual habrá de lograr el amor de su bella; El tesoro de las virtudes [Der Tugenden Schatz] ñarra que el poe­ta ha sido llevado por un enano a la mon­taña de Frau Venus y Frau Ehre (honor), y luego a una tienda ante la cual danzan numerosas muchachas y donde Frau Venus le entrega un tesoro, o sea una co­rona, para la dama de sus pensamientos; El espejo [Der Spiegel] refiere un sueño en el que el poeta, en una feria popular, ad­quiere un espejo donde ve a los hombres buenos y malos del mundo y a una mujer de gran belleza, a la cual se dispone a de­clarar su amor, cuando súbitamente despier­ta.

Hacia 1404 Eberhard von Cersne, si­guiendo el Tractatus amoris de Andreas Capellanus, compuso la Regla de amor [Der Minne Regel], obra en 4.830 versos, donde el poeta, enfermo de amor, llega ante un recinto amurallado con diez torres, cada una de las cuales está custodiada por una mujer (las diez virtudes del amor); luego de entrar en el recinto, es conducido a la sala del trono, donde la Reina le dicta los diez mandamientos del amor y contesta a treinta y ocho preguntas que él le dirige y en las que se encierran instrucciones para todas las situaciones posibles; final­mente, la Reina le manda que le lleve un gavilán que él, después de numerosos combates, logra encontrar en la corte del rey Sydrus, el cual le da también una carta con treinta y una normas de amor. Este poema, enmarcado por las fórmulas de un relato épico, contiene un verdadero código amoroso.

De 1451 y 1453 datan respectiva­mente los dos poemas alegoricodidácticos La aventura del espejo (v.) y La mora (v.) de Hermann von Sachsenheim. De 1449 es un Tribunal del amor [Der Minne Gericht], obra de un autor que se da a sí mismo/el sobrenombre de «der elende Knabe» (el muchacho que sufre). De 1472 es El con­vento mundano [Das weltliche Klósterlein], en que el anónimo poeta describe un con­vento de hombres y mujeres que llevan juntos una vida de amores, bailes y pla­ceres, como en un paraíso terrenal. Exis­ten también otros muchos poemas de los siglos XIV y XV relativos a la Minne, ya alegóricos, ya didácticos, épicos o caballe­rescos, pero es imposible mencionarlos si­quiera. Todos ellos están emparentados ya sea por la técnica — descripción de un sue­ño, de una visión, de una cacería, de un castillo, de un jardín o de una corte de amor —, ya sea por su contenido — ense­ñanzas o normas de amor, u oposición entre vicios y virtudes—. Los autores más carac­terísticos de este género de composiciones son los ya mencionados Meister Altswert, Hermann Sachsenheim, Hadamar von Laber, Egen von Bamberg y Eberhard von Cersne.

M. Pensa