Martín Chuzzlewit

[Martin Chuzzlewit]. Héroe de Vida y aventuras de Mar­tín Chuzzlewit (v.), de Charles Dickens (1812-1870). El mismo autor se complace en definir así su carácter: «Era franco y ge­neroso por naturaleza, pero había sido edu­cado en casa de su abuelo… y ya desde niño razonaba instintivamente entre sí de esta suerte: ‘Es tal lo que llega a preocuparse de sí mismo mi abuelo que si yo no me acostumbro a hacer igual, acabaré por no lograr nada.

Y así, llegó a con­vertirse en egoísta, aunque nunca se había dado cuenta de ello…». Hubiera jurado sinceramente ser el modelo de toda virtud. Tal inconsciencia es, precisamente, la causa de todas sus desdichas, pero él no lo comprende hasta que el engaño de los ame­ricanos le ha confinado entre las pesti­lenciales marismas de Edén. Su redentor es, efectivamente, su alegre compañero de desventuras Marcos Tapley (v.). Ante es­te ejemplo vivo de la manera de afrontar dignamente la vida con alegría, que es luego humildad y varonil perseverancia, el envilecido Martín acaba, finalmente, por descubrirse a sí mismo, y se encuentra obs­tinado, orgulloso, presumido y mezquino.

Tapley, quien, cual una paradójica Antígona (v.), le ha acompañado en su cegue­ra, le devuelve irreprochablemente corre­gido a los brazos de su hermosa, conver­tido en un ideal marido Victoriano y en un insípido héroe de la pequeña burguesía.

N. D’Agostino