[Meister Antón]. Es el padre de Clara (v.), la protagonista de María Magdalena (v.), de Friedrich Hebbel (1813-1863).
En esta tragedia familiar que refleja, dentro de sus límites, la labor espiritual del siglo XIX, en su ansiosa y vana búsqueda de un orden nuevo que sustituya a los antiguos, el personaje de Maese Antonio, tutor y celador inflexible de una concepción puritana de la vida que desconoce las componendas, es, ciertamente, la figura artísticamente más acabada, una obra maestra de penetración psicológica y de representación realista. El «héroe en camiseta» aparece esculpido con rasgos indelebles en la materia viva de la palabra por una mano movida al mismo tiempo por el amor y el odio, por la admiración incondicional hacia la rectitud ejemplar del hombre, y por un sentido de horror y repugnancia frente a la progresiva y fatal deshumanización de un alma bajo los golpes de la desgracia, y ello hasta las últimas palabras, que expresan, ante los despojos todavía calientes de la hija propia y del hombre que por ella se ha inmolado, una ceguera absoluta: «No puedo comprender ya el mundo».
El que ha superado en silencio las más duras pruebas no logra vencer la última, la verdadera, porque para ello era necesario olvidarse de sí mismo y del mundo para obedecer únicamente la ley del amor; y Maese Antonio, en lugar de ello no ha hecho otra cosa, durante toda su vida, que contemplarse a sí mismo y en el juicio que los demás daban de él. Ante la falsa noticia del hurto cometido por su hijo, la madre cae exánime al suelo con el corazón desgarrado: Maese Antonio sobrevive a tres muertes y a la ruina de la familia, y mañana volverá a emprender su trabajo, por cuanto éste es su deber y así lo quiere la ley de Dios.
C. Grünanger

