John Bull

Personaje creado por John Arbuthnot (1667-1735) como encarnación del pueblo inglés, en sus libelos satíricos recopilados bajo el título de Historia de John Bull (v.).

La figura física de ese cé­lebre personaje se debe probablemente al caricaturista Thomas Rowlandson (1756- 1827), aunque su mayor celebridad procede del periódico humorístico Punch (v.), en cuyas páginas aparece a menudo el atildado y barrigudo caballero, en calzones de mon­tar de ante blanco, frac oscuro, sombrero de copa y botas: el traje, en una palabra, del hidalgo campesino inglés a principios del siglo XIX. Por lo que respecta a su carácter, he aquí cómo lo describe su pri­mer autor, el cual, según algunos, había tomado por modelo a un auténtico John Bull, organista de la corte, fallecido hacia 1728: «Es un gentilhombre a quien gustan las cosas claras: colérico, valiente y de humor variable… dispuesto a litigar incluso con sus mejores amigos, especialmente si quieren entrometerse en sus asuntos… El humor de John depende mucho de la tem­peratura ambiente y sus entusiasmos suben y bajan como un barómetro.

John es listo y dotado para los negocios… Es un buen, compañero, siempre dispuesto a beberse una buena botella y a gozar de una hora de asueto». En 1803, George Colman escribió una comedia titulada John Bull en la que un cierto Job Thornberry, que debía asi­mismo representar al pueblo inglés, ofrece más o menos iguales características que las que Arbuthnot atribuyera a sus compatrio­tas. Bernard Shaw, en cambio, en su co­media La otra isla de John Bull (v.) hace encarnar un John Bull moderno en la fi­gura de Broadbent, hombre de negocios in­genuo e inconscientemente hipócrita, por completo carente del sentido del humor y que por su misma falta de sensibilidad y de imaginación logra obtener todo cuanto quie­re, aunque siempre esté convencido de ser­vir los intereses ajenos.

El libro del escritor alemán Karl Silex, publicado en inglés en 1930 bajo el título de John Bull at Home [John Bull en su casa], es una interesante descripción documentada y ligeramente sa­tírica de los usos y costumbres ingleses vistos por un extranjero.

L. Krasnik