Jake Barnes

Protagonista de la no­vela Fiesta [The Sun Also Rises] del es­critor norteamericano Ernest Hemingway (1899-1961), Premio Nobel de Literatura Í954.

Jake es un enfermo. La guerra lo ha dejado castrado. Vive en París en la ter­cera década del siglo. Es cronista de un diario. Trabaja sólo lo justo para ganar el suficiente dinero con que poder comer y beber bien.

Cuando rehúsa los servicios de una prostituta, y ella pregunta: «¿Qué te pasa? ¿Estás enfermo?», no piensa sólo en su impotencia cuando responde: «Sí». Jake padece de insomnio: «Apagué la luz. Tal vez pudiera morir. Mi cerebro comenzó a trabajar. La vieja angustia». Y luego re­cuerda aquella época en que «durante seis meses nunca dormí con la luz apagada». Es el hombre que pasa inquieto las noches porque «es muy fácil ser fuerte especial­mente de día; pero de noche es otra cosa».

Jake es el hombre que ha roto con la so­ciedad y con el modo de vida de la clase media; tal ruptura se halla en relación con la herida recibida. No es útil para la ma­yoría de la gente. A veces, ni siquiera es útil para sus amigos; y a veces ni siquiera para sí mismo. Vive en una zona neutra de la sociedad a que ha renunciado; trabaja en el diario, y pasa el resto del tiempo en cafés. Durante las vacaciones se dedica a pescar o asiste a las corridas de toros en España. Jake ha terminado ya con las preocupaciones.

Se queja muy poco, aunque sufre mucho. Jake tiene su código moral; hay ciertas cosas que «pueden hacerse», y «muchas que no pueden hacerse». En las primeras ediciones, The Sun Also Rises lle­vaba como epígrafe, además del pasaje sobre la vanidad de todas las cosas del Eclesiastés, del que está tomado el título, la famosa frase de Gertrude Stein: «Todos ustedes son una generación perdida».

La novela ilustra esta observación. Jake, he­rido y amargado por sus experiencias de la violencia, está enamorado — para colmo de su sufrimiento — de Brett, que también ha padecido pruebas similares a las que quebrantaron a Jake Barnes. Brett tiene tras de sí la muerte sumamente desagra­dable de su primer novio, víctima de la guerra. Jake es el héroe castrado, símbolo de una generación perdida.