Insarov

Dmitri Nikanorovich Insarov, personaje de la novela Víspera (v.), de Iván Turguenev (Ivan Sergeevic Turgenev, 1818-1883), es búlgaro de nacimiento, aun­que, en la pintura que de él hace el autor, apenas se le caracteriza desde el punto de vista nacional, tal vez intencionadamente, ya que debe servir hasta cierto punto de símbolo del hombre del mañana. Insarov posee una cualidad específica predominante, la voluntad, que le distingue de los demás personajes de la novela, en los cuales pre­valece el sentimiento, como en subin, o la inteligencia, como en Bersenev.

A la fuer­za de voluntad se suman la perseverancia, la decisión, el dominio de sí mismo y en general todas las cualidades prácticas ne­cesarias al hombre de acción en el terreno político y social. E Insarov trabaja, o por lo menos se prepara para trabajar, para li­berar a su patria del yugo turco. Su pre­sencia en Rusia obedece precisamente a su afán de completar su preparación, para lo cual sólo estudia aquellas disciplinas que pueden serle útiles. La filosofía abstracta y las ciencias le interesan poco: es carac­terístico que, después de una larga con­versación con Bersenev acerca de Feuerbach, «lo único que le importa es com­prender si el tratar de Feuerbach es una cosa útil o algo de que se puede prescin­dir».

Es natural que su , devoción al ideal, su fuerza de carácter y su patriotismo, uni­dos a su honradez y sinceridad, impresio­nen a quien le trate y especialmente a Ele­na, cuyo temperamento tanto se asemeja al suyo. Pero también es natural que nos parezca un poco abstracto y convencional a pesar de que, por lo menos en parte, está tomado de la realidad. En efecto, el prototipo de Insarov fue el patriota búlgaro Katranov, conocido por sus recopilaciones de canciones populares búlgaras, el cual estudió en Rusia, exactamente como Insarov, para prepararse a servir a su patria y, también como aquél, no logró regresar a Bulgaria, ya que murió en Venecia durante el viaje. El propio Turguenev se dio cuenta del carácter convencional de Insarov, pero este tipo fue útil, por las discusiones que suscitó acerca de las capacidades y virtu­des de la nueva generación rusa.

E. Lo Gatto