Inocencia

[Nocencia]. Protagonista de la novela de su mismo nombre (v.) de Al­fredo D’Escragnolle de Taunay (1843-1899). Inocencia es una imagen de Virginia (v.) trasplantada desde la Isla de Francia al «sertáo» brasileño.

Sobre el fondo de esa naturaleza opulenta y salvaje, se recorta to­davía más frágilmente su perfil de mucha­cha tímida y delicada, que renueva el ro­mántico tema de la belleza minada por la enfermedad. Sencilla, de un candor y de una gracia no hollados por ningún artifi­cio, vive sola con su despótico padre, el duro «sertanejo» Pereira, el cual, aunque tiene por ella el mayor afecto, la considera como una cosa sin personalidad y juzga co­mo un absurdo capricho incluso su deseo de aprender a leer.

A los 18 años Inocencia es prometida a Manegáo, a quien ni si­quiera conoce, mas, para perturbar su vida y los proyectos de su padre, entra en su soledad el joven Cyrino, el médico llamado a curarla de las fiebres. Su trémula riqueza sentimental y sus tímidos sueños de mu­chacha que jamás ha visto a un hombre, se encienden de un golpe y se reconocen en el amor hacia el joven y apasionado Cyrino. Virginia ha encontrado a su Pablo, pero, una vez más, Pablo y Virginia sólo lograrán unirse en la muerte: la vida, como siempre, es hostil a los «grandes amores románticos» y se apresura a preparar la catástrofe.

El idilio de los dos jóvenes es descubierto, el padre de Inocencia se opone indignado y sordo a las razones del corazón, y Manegáo, el prometido, da muerte a Cyrino en plena selva. La frágil Inocen­cia había encontrado su realidad poética y humana en el descubrimiento del amor y para no destruirla deberá llevar hasta el fin su destino de heroína romántica que muere de dolor: sólo así logrará no decep­cionar a sus lectores y permanecer fiel a la imagen que de ella se habían formado.

A. Dabini