Imogen

Personaje de Cimbelino (v.), drama de William Shakespeare (1564-1616). Encarna el tipo de la mujer devota y calumniada, cuya paciencia es puesta a dura prueba por una intolerable injusticia; es pues un tipo que se remonta por lo menos a la tradición cristiana medieval, en la que tiene por insigne modelo a la Griselda (v.) de Boccaccio.

Sin embargo, no se limita a ser un modelo de bondad pasiva y sumisa, sino que, por el contrario, se nos presenta desde el principio del drama como superior, por su posición social y por la energía de su carácter, a Póstumo (v.), a quien libre­mente ha elegido por marido, y revela asimismo su energía en su modo de reaccionar ante las pérfidas insinuaciones de Iachimo (v.). Pero la crueldad de su es­poso y su injusta condena ponen a prueba su temple; entonces, en hábitos de mucha­cho, oculta su esplendor de princesa y re­tiene su energía: quebrantada por las pe­nas físicas y morales, Imogen aparece ante la caverna de Belario como una pobre cria­tura débil y amable, perfectamente a tono con el acento elegiaco y quejumbroso que domina aquellas escenas: allí, puede consi­derársela como una hermana de la Hermi­nia (v.) del Tasso.

Pero el dolor que su in­justo esposo le ha causado no disminuye su afecto, por lo cual la vemos pronta a deses­perarse al lado del presunto cadáver de aquél. La variedad de la trama novelesca permite que el carácter de Imogen revele una complejidad que no se hallaba en el dócil prototipo de que deriva: ya no es la patética mujer. perseguida que desde anti­guos tiempos conmovía la tradición popu­lar, sino más bien la mujer que debe ayu­dar al hombre a crear una nueva forma de relaciones amorosas, que han perdido con­tinuidad y ganado agitación a medida que iban pasando del misticismo del siglo XIII a las certidumbres carnales del XIV y lue­go al idealismo, unas veces abstracto y otras sensual, del humanismo y del Renaci­miento.

M. Praz y U. Déttore