Personaje de Cimbelino (v.), drama de William Shakespeare (1564-1616). Responde a la concepción que del carácter italiano tenían los autores ingleses de la época isabelina influidos por la propaganda protestante y antimaquiavélica y por los relatos de traiciones, envenenamientos y desastres a los que Italia servía de escenario.
En el cuento de Boccaccio que constituye la fuente de Cimbelino, el personaje de Ambrogiuolo, que es el que corresponde a Iachimo, no es objeto de ninguna caracterización típica. Pero Iachimo nació del mismo troquel que su hermano mayor, Yago (v.): libidinoso, sin prejuicios y lujurioso en su intento de seducir a Imogen (v.), a la que piensa atraer a sus propios placeres, estimulando su espíritu de venganza contra las pretendidas infidelidades de Póstumo (v.) («¿Quisiera forzaros a vivir entre heladas sábanas como las sacerdotisas de Diana mientras él yace con volubles mujerzuelas, burlándose de vos y a expensas de vuestra bolsa? Vengaos.
Yo me consagro a vuestro dulce placer, pues, más que aquel desertor, yo soy digno de vuestro lecho, y me mantendré fiel a vuestro amor, siempre secreto y seguro»). La estratagema del baúl, que se halla en el cuento de Boccaccio, se convierte en Cimbelino en una infernal celada digna de un compatriota de Maquiavelo. Pero la atmósfera de Cimbelino no es trágica, y en vista de su feliz final, ni siquiera el carácter de Iachimo puede recargarse con tintas demasiado negras. Por ello, cuando Iachimo reaparece en el V acto con el ejército romano, se presenta bajo el aspecto de un bribón arrepentido: «El peso del crimen en mi pecho me quita el valor», y cuando llega el momento de confesar su fechoría, lo hace cubriéndose a sí mismo de improperios por la traición que ha cometido.
Así logra hacerse perdonar, y escapa a la catástrofe que generalmente se abate, para edificación del público inglés, sobre sus viles compatriotas «italianos».
M. Praz

