Homer Vrionis

Es el tipo del musulmán albanés, puntal del dominio otomano durante los años de la insurrección de Grecia contra el Imperio turco. Fue uno de los más valerosos gene­rales del sultán Mahmūd II, y secundó sus esfuerzos en la represión de los griegos sublevados en 1821.

El celo y la crueldad con que sirvió a su señor dejaron profunda impresión en la memoria del pueblo griego, de modo que no es de extrañar hallar ecos de ella en la poesía popular de la época, así como en la poesía erudita que en la primera mitad del siglo XIX se inspiró en la lucha por la liberación. Además del co­nocido cantar popular que celebra la re­sistencia de Atanasio Diacos (v.) en las Termopilas, en el cual Homer Vrionis es el antagonista del héroe griego, deben recor­darse dos poemas de Aristóteles Valaoritis (1824-1879): La huida y Atanasio Diacos (v.), cuyo canto V se titula con el nombre de Homer.

En el Diacos, Homer aparece co­mo. menos cruel que los demás jefes turcos; es sin duda una figura ambigua: la pasión de mando y una ambición desmesurada se­ñorean en su inquieto espíritu, pero no le impiden usar un melifluo lenguaje ni in­tentar lograr sus fines por la persuasión más que por la fuerza. Homer recuerda al héroe griego, que ha sido capturado por sus tropas en la batalla de Alamaná (Ter­mopilas), los tiempos en que ambos eran hermanos de armas en la corte de Janina, al servicio de Alí Pachá (v.) y, al igual que hiciera con otro antiguo camarada, Odiseo Andrutzos, intenta convencerle de que se ponga de acuerdo con él para derribar la soberanía turca y fundar un poder inde­pendiente en Grecia central.

Al negarse Diacos a colaborar con él, Homer le ruega por lo menos que guarde el secreto, cosa que aquél le promete de buen grado. En La huida, Homer no aparece directamente, pe­ro se alude a él, diciendo que ha facilitado a Alí Pachá un caballo para huir vergon­zosa y precipitadamente hacia Janina, tras la derrota que los valerosos suliotas le in­fligieron en 1792.

I. M. Panajatopoulos