Hitar Petar

[El astuto Pedro]. Es un personaje imaginario característico de la literatura popular búlgara. En él se encar­na el tipo del campesino sencillo pero astuto y emprendedor, parecido al Bertoldo (v.) de la vieja fábula italiana.

La fantasía po­pular convierte a Hitar Petar en héroe de numerosos episodios de fondo humorístico, en los cuales se transparenta casi siempre alguno de los aspectos más característicos de la psicología, la mentalidad, los senti­mientos y la innata sabiduría campesina, hecha de intuiciones y de una peculiar ex­periencia de la vida. Por ejemplo: Hitar Petar vuelve del bosque completamente ca­lado, un día de lluvia torrencial. Su es­posa, que se ha quedado en casa tranquila­mente sentada junto al hogar, le invita, al verle tan mojado, a volver a salir para lle­varle dos cubos de agua con objeto de cocer las alubias.

Hitar Petar, verde de ira, sale, vuelve con los cubos llenos y después de volcarlos sobre la cabeza de su esposa, exclama: «Ahora ya puedes ir tú, puesto que también estás mojada». Otra vez, Hitar Petar, en el mercado, se detiene ante una tienda de víveres, frente a la cual, en medio de la calle, hierven unas ollas llenas de apetitosos manjares. Hitar Petar saca de su morral un pedazo de pan, lo sostiene un momento encima del vapor que sale de las ollas y se lo come. Al punto sale el cocinero, pretendiendo que se le pague. Pero al ver que Hitar Petar no tiene dinero, quiere al menos castigarle con diez palos. Pero Hitar Petar convoca a la multitud y, puesto que sólo ha tocado el vapor de las viandas del cocinero, invita a éste a que no pegue más que a su sombra.

En otro relato vemos a Hitar Petar haciendo de barbero, a cuya tienda se dirige un rústico para hacerse arrancar un diente. Hitar Pe­tar le hace sentar sobre una silla hora­dada, ata un cordel al diente enfermo, ase­gura el extremo del cordel en un clavo, y de súbito, por debajo del asiento da un pinchazo a su paciente; éste pega un brinco y el diente salta. « ¡ Diantre — exclama el rústico —, pues no era poco profunda la raíz de este diente! ¡No diría sino que me lo han arrancado de las nalgas!» Muchos más son los episodios de este género atri­buidos a Hitar Petar en los relatos popu­lares búlgaros, a menudo estrechamente em­parentados con episodios análogos de las literaturas occidentales (más frecuentemen­te con los de Bertoldo que con los de Till Eulenspiegel, v.), y con otros semejantes atribuidos a tipos paralelos al suyo en otras literaturas balcánicas, como son Maese Per- das entre los rumanos, Khogia Nasreddin (v.) entre los turcos, etc.

E. Damiani