Heimdall

Divinidad de los germanos septentrionales, todavía paganos. Hijo de nueve muchachas, «grande y sagrado» (en la edad antigua fue sin duda un dios po­deroso), conocedor del futuro como los Va­nos, Heimdall es el guardián de los dioses y por ello habita en el umbral del Cielo, bebiendo hidromel en su confortable mo­rada.

Posee unos sentidos muy agudos, y puede ver de noche lo mismo que de día y sentir cómo crece la yerba sobre la tierra y la lana sobre la piel «de las ovejas. El so­nido de su trompa llega hasta los mundos más lejanos y resonará fuertemente cuando se acerquen las potencias demoníacas; en­tonces Heimdall se enfrentará con Loki (v.), con quien, según otro mito, había luchado ya una vez en el agua por un pedazo de ám­bar, y esta vez sucumbirá junto con él.

V. Santoli