Fotino

Héroe de la obra de su mismo nombre (v.) de Aristóteles Valaoritis (1824-1879); sensato y seguro, y de­fensor, por encima de todo, de la libertad frente a los dominadores extranjeros (los francos en este caso). Sin embargo, lo que le distingue de los restantes héroes de Valaoritis (v. Vlachávas, Diacos, etc.) es el hecho de que el poeta haya penetrado en lo más íntimo de su carácter humano.

Re­tirado a los montes de su patria después del ultraje recibido del invasor, le halla­mos con su hijita en su pobre cabaña, junto a la lumbre. Un calor de afectos fa­miliares y de bondad humana rodea al vie­jo campeón de la libertad y difunde sobre su figura una luz dulce y dorada, cual de velado otoño. Ya no le caracterizan la au­dacia juvenil y romántica, sino la decisión tranquila y firme, el silencioso y noble or­gullo y la solícita bondad del hombre espiritualmente rico y madurado por los años.

Fotino irradia estos sentimientos sobre cuantos le rodean, y aun sobre los objetos domésticos y los instrumentos de su traba­jo, conmovedoramente descritos por el poe­ta en todos sus detalles. Todo el poema se halla dominado por esta cálida presencia del héroe, que nos conmueve más aún cuando a su trasluz vamos descubriendo la misma figura del poeta que le ha creado, ahora envejecido y decepcionado en el re­tiro de su isla natal.

L. Politis