Foma Gordeev

Protagonista de la no­vela de este nombre (v.) de Máximo Gorki (Aleksej Maksimovič Peškòv, 1868-1936). En el ánimo de Foma Ignatjevich el impulso paternal lucha con su indiferencia por las cosas del mundo y por el sentimiento más profundo de la clase mercantil a la que por nacimiento pertenece: el afán de lucro. Los ojos tranquilos de Foma, como los de una madre, miran hacia cosas lejanas e invisibles para los demás. Su vida es un caminar a tientas; la luz que Foma, de niño, transparentaba, se oscurece.

El ardor de las pruebas que ha de atravesar no le, templa, sino que le quema. Los engaños y vicios del ambiente mercantil son una mu-r ralla contra la cual se estrella su voluntad descompuesta, y Foma acaba en una ofus­cación espiritual próxima a la locura. Sin embargo, no muere: el mundo que Foma rechazaba en su inconsciente aspiración a una vida superior ha deshecho, junto con su individualidad, su propio destino, pero no ha logrado convertir al hijo de Ignat en una deforme caricatura humana.

B. Del Re