Federico de los Alberighi

[Fede­rico degli Alberighi]. Personaje del Decamerón (v.; jornada V, cuento 9). Es quizá la encarnación más perfecta, si no la más aparente, del ideal caballeresco de Boccac­cio (1313-1375); sus acciones tienen, como las de otros héroes análogos del mismo au­tor, algo maravilloso y sorprendente, pero su carácter de caballero, menos magnífico y más íntimo, informa toda su vida y sen­timientos y se manifiesta bajo condiciones que podrían parecer totalmente opuestas a las pompas y actitudes caballerescas.

Ena­morado de una dama florentina (¿cómo un caballero sin amor iba a ser perfecto?), gasta más de lo que sus posibilidades le permiten para aparecer ante los ojos de la amada como poseedor de las virtudes pro­pias de un espíritu selecto: cortesía, valor y liberalidad; de esta forma se ve reducido a la pobreza, y, sin lamentarse, abandona la ciudad y se retira a una pequeña ha­cienda, donde su única distracción consiste en la caza con un halcón que le ha que­dado y al cual le liga un afecto nacido de la constante convivencia.

Por vez primera después de muchos años, va a verle un día a su modesta casa la mujer amada, ahora viuda con un solo hijo, impulsada por los ruegos de éste, enfermo, que desea poseer el halcón del vecino. Federico quisiera honrarla dignamente, y, falto de otra cosa con que preparar la comida y desconocedor del verdadero motivo de la visita, mata a su querido halcón. El conocimiento de su sacrificio y su dolor de no poder satisfacer a la amada conmueven a la mujer, la cual, poco después de la muerte del niño, se decide a casarse con Federico, el hombre que ha sufrido por ella durante tanto tiem­po y que nunca ha desmentido su fidelidad de cortés enamorado.

M. Fubini