Fanfulla Da Lodi

Personaje de dos novelas de Massimo d’Azeglio (1798-1860), Héctor Fieramosca o el desafío de Barletta (v.) y Niccoló de’ Lapi (v.), es un extraño tipo de soldado alegre, aunque bueno y honrado, de loco visionario y de espíritu desesperanzado de combatiente audaz.

Ci­tado ya por historiadores como Damiani, Giovio, Guicciardini y Bossi como cam­peón del desafío que en 1503 tuvo lugar entre trece italianos y trece franceses, D’Azeglio, conservando sólo su nombre, le transforma en protagonista de las más ex­trañas aventuras. Impulsivo, suelto de len­gua y hábil de manos, en parte hombre honrado y en parte embrollón, capaz de todo prescindiendo de circunstancias y edad, juega con un espadón como si fuera un palito y destroza un barril de vino con la espada para humillar la insolencia del dueño de la casa, un alemán que había manifestado que los italianos no sabían manejar las armas.

Figura ideal, mitad sacerdote y mitad soldado, es la encarna­ción del sueño de los güelfos, hecho de pa­triotismo y fe, unión de la religión y el amor a la patria: anacrónico pero humano.

M. Maggi